14/12/06

Worcester, Boston, Cincinnati, Atlanta, ¡la bien amada Bogotá!

A las 7:00 am, nos vino a recoger Erin para ir hasta el aeropuerto de Bastan. 14 horas después estabamos saliendo de la chichonera de El Dorado con las maletas a cuestas y una cara de satisfacción total. No hemos comido ajiaco, no me he fumado un cigarrillo (lo dejé cuando llegué a EEUU), no nos hemos hastiado a punta de empanadas con jugo, no nos hemos pegado el septimazo porque a qué horas pero ya desde la víspera, Calambia, que por fin se volvió a llamar Colombia como debe ser, ya nos daba la bienvenida. Desde el contraste entre el vuelo interno Boston-Atlanta (con su parada del demonio en Ohio) y el de Atlanta-Bogotá, se empezaban a sentir pasos de animal tricolor. Yo no sé si esto se convirtió en una atracción turística especialmente diseñada para darle a los visitantes algo de que hablar en los blaghs pero, sin dudarlo un segundo, justo cuando aterrizó el avión los viajeros se unieron en una ronda de aplausos como de 1985-Plan 25-San Andrés.

Igual ya desde la previa se sabía que íbamos para la casa porque como si todos los coterráneos tuviéramos un relojito interior de la chiripiorca en la mitad del vuelo empezó un ambiente como de desespero general, como de "ya me duelen las piernas, esto está muy largo, vamos a pasear o a charlar o a hacer algo distinto que me cansé". El avión en pleno parecía la carrera 13 en navidad y lo único que faltaba eran los frenones de buseta. Por fuera de la observación de "es que el colombiano esto o aquello", el otro detalle de lujo del vuelo fue que la película de abordo, que bien habría podido ser la Brandelinada de turno, fue nada más y nada menos que Little Miss Sunshine que es muy favorita de esta casa.

Son las 6:30 de la mañana y es bonito saber que afuera no hay ni riesgo de que caiga nieve. De hecho, tengo la extraña sensación de que la ciudad no es realmente fría porque hablando en serio 13 grados es una bendición cuando se compara con Worcester por estos días. Ahora solo queda empezar a verse con los amigos:



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12/12/06

Viñeta Invernal Vacacional

Se acercan unas merecidas vacaciones. En el ambiente del comedor de la casa se respira una sensación como de "cinco minutos finales de un partido que uno va ganado por goleada". Afuera como de costumbre hace un frío de perros pero tampoco como para amargarse. Creo que por cuenta de las vacaciones no voy a estar muy pendiente del blagh así que esta es una entrada "démonos un tiempo" y les juro que en este caso, no son ustedes, soy yo. No mentiras, no es tan grave, pero me imagino que estaré ocupado y que no podré leer mucha cosas así que prefiere hacer la aclaración a terminar haciendo links a fotos o a videos de celebridades con los calzones abajo.

En historieta no he encontrado nada nuevo que valga la pena recomendar no sé si porque la tienda local tiene una fuerte tendencia al mainstream más ortodoxo o porque diciembre es un mes de demasiados especiales de navidad. De todas maneras, les quiero recomendar un entretenimiento perfecto para esos momentos tan típicos de las fiestas decembrinas en los que uno necesita escaparse de tanta celebración y tanta pendejada. Resulta que el otro día en la tienda me encontré una caja de revistas de la Edad de Plata que no estaban en muy bien estado (léase no tan asquerosamente caras). Me compré un par de Detective Comics de los setenta -escritos por Denny O'Neil- y, con los últimos dolaritos de la semana, me llevé una Green Lantern volumen II de 1965, para más señas la número 34. Yo no tenía muchas expectativas con respecto a esta última porque mi recuerdo de esas historias eran las traducciones de Novaro que reducían el argumento a su mínima expresión. Pero en este caso sí que se nota la diferencia. Hace unos meses hablé sobre una página donde se pueden descargar cómics gratis y prometí que iba a aprovechar para recomendar ejemplares de ese catálogo así que, con un poco de retraso, este es un recomendado clásico.

No es que la historia, a cargo de Gardner Fox, sea supercoherente o que tenga un guiño de realismo inusitado porque el "Three-way attack agaisnt Green Lantern" (el título es medio pervertido ¿no?) se ciñe perfectamente al estilo de la época. Lo que pasa es que tanto el dibujo como el guión son simplemente excelentes. En este caso, el villano de turno es Hector Hammond, un hombre inmortal pero inmóvil con una mente poderosísima que pretende vencer a Linterna Verde creando un Guardián de OA falso que debilitará al héroe hasta destruirlo. La primera parte del ataque consiste en agotar la capacidad mental y emocional de Hal así que la historia adquiere un tono psicodélico adorable que saca a relucir unas cualidades bien interesantes del dibujo del maestro Gil Kane. De hecho creo que gran parte del crédito se lo lleva Sid Greene, el entintador. El final es un clásico tiro por la culata que a mí me dejó una sensación de ambigüedad que por estos días es bastante escasa. Si quieren echarle un ojo a la revista pasen por acá y busquen el número 34. Para descargar solo tienen que hacer click en la imagen de la portada. Por si acaso no lo tienen, para leer este formato necesitan un programa pequeño que se llama cdisplay y lo pueden bajar haciendo click aquí.

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9/12/06

Un año con Rusty Brown o la reseña de Acme Novelty Library #17

No es que este año se haya pasado rápido porque hubo cosas verdaderamente eternas (4 años que se volvieron 8 y parecen muchos más, un verano en Worcester, etc.), pero el jueves pasado cuando compré la Acme Novelty Library #17 tuve la clásica sensación de "parece que fue ayer que estaba destapando el número anterior". Este efecto "dejavuresco" se consolidó gracias al hecho de que en las dos entregas solo se han narrado unas cuantas horas de la deprimente vida de Rusty Brown, un niño de 10 años que lo que no tiene de despierto lo tiene de freak. Entre los personajes que rodean la pálida existencia del infante, están Chalky White (el futuro confidente del protagonista que es nuevo en la ciudad), su hermana Alison, el profesor W.K. Brown (el padre) y el mismísimo Franklin Christenson Ware (exacto). Este nuevo libro es una típica historieta del historietista norteamericano con sus respectivas imágenes de un MidWest anodino y áspero que se cubre tanto de silencios como de toneladas de nieve. Algunos podrían decir que Acme Novelty Library #17 se le fue la mano en eso de ser típico al punto de convertirse en predecible y eventualmente aburrido. Sin embargo, todavía no me incluyo en los "algunos" porque nunca sobra verle los trucos a uno de los creadores más interesantes del contexto mundial.

En la entrega 16 y a pesar de que Rusty (de varias edades) ha aparecido en otros números anteriores, Ware se dedicó a introducirnos el mundo del personaje a punta de sus habituales narraciones simultaneas, unas muy bien logradas conversaciones minimalistas y una espectacular alucinación con Superchica desnuda en la nieve incluida. Ahora, con el universo del niño ya construido, empezó a dibujar lo que será el derrotero, algo predecible, de los personajes en capítulos posteriores. Así, asistimos al inicio de la amistad en Rusty y Chalky (a cual más raro estos dos), a como Alison comienza a adaptarse a su nuevo colegio y a la vida de Ware como profesor de arte, morboso pederastoide y asiduo porrero (no, no de los que animan el juego, de los otros). Creo que al episodio le termina faltando un poco más de fuerza y termina siendo demasiado plano. En Ware es habitual que se conjuguen una serie de eventos y secuencias muy monótonas con un momento de epifanía que suele estar indicado más por un juego narrativo formal que por un acontecimiento y que es maravilloso. Acme Novelty Library #17 lo intenta y lo habría logrado de no ser por esos niños y su perro... no mentiras, pero la verdad, en este caso, este instante no me sorprendió.

Después y como de costumbre, viene una historieta medio experimental que en este caso cuenta la vida de una familia de abejas llena de confusiones sexuales que no me gustó. Sin embargo, al final final, en las últimas dos páginas que en un libro normal se dejarían en blanco (es decir, la contraportada interior dos o la anticontraportadilla y la página adjunta), aparece un cómic sobresaliente sobre Alison titulado "Will we be Alive in the year 2005?" (¿Estaremos vivos en el año 2005?). Se trata de una de estas tareas ridículas de "como te ves en 30 años" que el personaje tuvo que escribir en el colegio y que está cotejado, a través de imágenes, con el momento en que fue escrito y con los momentos en los que ha sido leído. La cosa es bien buena pero si se trata de recomendar el libro completo diría que tiene más sentido esperar a que salga la Novela Gráfica de Rusty Brown en unos años. Igual, en el mundo de Chris Ware el tiempo se pasa volando. Por ahora les dejo esta foto para confirmar que la obsesión enfermiza por Superchica no es solo cosa de Rusty.


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¿No me notan nada diferente?

Le cambié la pinta al blahg como para que luego no digan que no estoy abrazando el cambio con la pasión de un perrito incomprendido. Además, porque ahora me pasé al blogger beta que hace que todo sea mucho más fácil. Lo bueno es que como no tengo ni idea de la carpintería de la red, entre más "para dummies" sea la cuestión mucho mejor para mí. Igual la imagen del header me tocó reciclarla del lugar donde tengo montados los capítulos de El Drake viejos porque en este computador no tengo ni los archivos de la serie ni los programas para editarlos. Espero que cuando esté en Bogotá pueda recuperar toda esa información y pueda hacer uno nuevo. Igual, este funciona, ¿cierto?

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A votar que el año se va acabar.

Una de las cosas buenas de la cultura blahg es que hacer un balance del año dejó de ser una de estas actividades solteronas y deprimentes que inevitablemente terminan en el popular :"Ojalá el próximo sí ___" (el ___ se llena con arreglar el techo, reconocer a los hijos, terminar la primaria, conseguir marido, deshacerse del mismo, sacarse las muelas, vengarse del jefe, etc.) Ahora uno puede realmente concentrarse en el tema o los temas de su predilección y sacar una lista de lo que más le gustó o de lo que más odió. Se pueden hacer Ranking públicos y todas esas vainas que la verdad alegran el esqueleto y como que le dan a uno la sensación de que el tiempo sí pasa y de que el mundo se mueve. Lo bueno de hacer un balance acá en el blahg es que implica, como con cada entrada, abrirle la puerta a los demás... ehh... claro que sobre todo implica poder preguntarles que opinan a los visitantes visibles e invisibles. Digo para saber que uno no esta MFT (Haciendo del 1 en el espacio adyacente a un receptáculo). Así que pueden ir votando por sus recomendados en las categorías de mejor película, mejor película inspirada en cómics, mejor cómic en general, mejor comiquero, mejor video youtube, peor partido del mundial y mejor insulto a la hermana de Materazzi (como por no dejar).

Creo que no van a votar más de cuatro gatos, pero son cuatros gatos queridos!




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6/12/06

La reseña de "The Sandman Papers" (primera parte)

El libro estaba dando vueltas por mi casa desde hace rato hasta que un par de días atrás me quedé sin revistas nuevas y después de acabarme otra vez el Jimmy Corrigan de Chris Ware(¡esto pasó antes de LOCAS!) me puse a leer The Sandman Papers, una colección de ensayos editada por Joe Sanders sobre The Sandman, el cómic que Neil Gaiman hizo para la DC Comics entre 1988 y 1996. La idea del libro me llamó mucho la atención sobre todo porque yo sigo considerando la posibilidad de seguir mirando el arte secuencial desde la academia. Este conjunto de lecturas me daría pistas sobre el tipo de análisis que se está haciendo de algunos de los exponentes más importantes e interesantes de la historieta.

Cuando apoyé la cabeza sobre la almohada doble, cuadré la lámpara y me puse a leer, esperaba encontrar un estudio jucioso, relevante y muy sugerente sobre The Sandman, un serie que desde la época de literato en la universidad había querido analizar pero que nunca lo hice por miedo a no tener los conocimientos suficientes como para hacerle justicia. Después de los prefacios del caso (que incluyen una incómoda introducción de Neil Gaiman) y un par de ensayos, mi cabeza estaba apoyoda en una sola almohada, la lámpara etaba apagada y el libro voló por lo aires. Así ha sido desde hace unos días. Voy por la mitad del libro pero hasta ahora no he encontrado ninguna monografía que me descreste (por eso esta es la primera parte de la reseña).

Me explico. The Sandman Papers hasta ahora no ha estado a la altura de mis expectativas. Ya acabé con todos los ensayos sobre episodios específicos de la serie y la verdad no me han dicho nada fuera de lo común. Voy nombrar los que menos me han gustado: En "The origin of The Sandman" de Keith Murphy se plantea como un recorrido por los antecedentes de la obra pero creo que la tarea no está completa porque el analista se limita a pensar la obra en términos de la literatura de horror sin rastrear sus rasgos más interesantes como por ejemplo el hecho de que la serie rompe con todo el horizonte de expectativas de dicho género o su naturaleza meta textual (un libro sobre libros, una ficción sobre como funcionan las ficciones). Por su parte, "A game of you- yes, you" de David Bratman parece una conversación telefónica transcrita. El autor hace una defensa de uno de los volúmenes menos atractivos de la serie a punta de opiniones personales y puntos de vista más retóricos que analíticos. Por último, en "Illusory Adversaries?", K.A. Laity intenta hacer una crítica feminista de The Kindly Ones que no funciona porque la autora parece estar exigiéndole a la obra un compromiso político que nunca pretendió ni anunció tener. Así, el ensayo se plantea a partir de una pregunta falsa porque su respuesta no solo se sobrentiende sino que tampoco genera nuevas preguntas. En general me molesta que se confunda una lectura de género con una competencia de "mujeres contra hombres" que no aporta nada al estudio de la obra. Resulta que en vez de ver como Gaiman plantea los roles de género en la "ficción occidental" en términos novedosos -y visuales- para criticarlo, Laity se queda en una comprensión demasiado superficial.

Esta lectura parcial me confirmó lo difícil que es entrarle a The Sandman pero lo bueno del libro es que sienta un precedente y le aporta a los futuros estudios un punto de partida. Por lo pronto, voy a leerme la segunda parte en la que supuestamente se reúnen ensayos sobre la totalidad de la obra y su relación con otros textos. El que más me llama la atención es uno escrito por Leonora Soledad Sousa e Paula y trata sobre la relación de la serie con la obra de Borges. Vamos a ver que pasa... deseen me suerte.



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Enjoy the joy

Hoy soy un comiquero más completo que nunca. Me llegó un regalo de navidad anticipado que no me esperaba y que me ha producido una alegría inmensa. Como es lógico, mi reacción electrónica fue hacer una entrada únicamente para chicanear. Resulta que desde ayer por la tarde soy el orgulloso dueño de LOCAS, la antología que sacó Fantagraphics el año pasado con todas las historietas de Jaime Hernández en Love & Rockets. Son más de setecientas páginas así que lo que tengo en material de lectura sobre todo ahora que parece que el invierno va empezar y la ida a la tienda de historietas se está traspapelando. Además creo que está bien tomarse un descanso del escapismo enmascarado para volver a un lectura con satisfacción garantizada.

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4/12/06

El hombre araña y la mujer rasguña II

El tema de las mujeres en los cómics de superhéroes me tiene cada día más obsesionado. Cada vez me molesta más ver las portadas de Wonder Woman en las que el personaje aparece en actitudes de sumisión. El otro día me encontré con el blahg Occasional Superheroine, que cuenta la forma como Valerie D'Orazio, un editora de comic books, se hartó del mundillo de las viñetas. La lectura de la página es interesante aunque a veces es medio desordenada y con demasiadas referencias internas. Vale la pena la visita porque ella plantea varios de los temas que por estos días están rondando la red que van desde casos de acoso sexual dentro de la industria hasta una serie de voces que claman por que el mainstream norteamericano sea realmente diverso. Lo cierto es que el medio comiquero de las dos grandes editoriales es bien agresivo para las mujeres sobre todo porque se asume que el único público posible de sus revistas son hombre blancos de edad y capacidad adquisitiva medias. Drake Cómics recomienda su lectura porque me parece interesante pensar en la forma como esos cómics de la infancia con los que aprendí a leer son una fiesta a la que solo estaban invitadas unas pocas personas.

Por una de esas cosas de la vida, DC Comics planea lanzar una línea de cómics para niñas adolescentes llamada MINX. Según ellos, el 2007 será el año de as mujeres en los cómics...



Update (05-12-06): Ha habido varias reacciones a MINX con varias críticas interesantes y muy válidas. En esta entrada se pueden hacer una idea.


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3/12/06

IVArofobia, la novela

Ahora resulta que en Colombia, los libros y otros materiales de lectura serán grabados con un 10% de IVA. Hay un grupo de personas recolectando firmas para ver si se puede frenar en esta página. A mí el link me lo mandó una conocida de hace muchos años así que no puedo asegurar nada sobre quienes están detrás del asunto pero la gente que está en el país podrá comprobar su autenticidad porque espero que los medios le pongan atención al tema. Para el caso de la historieta, el gobierno colombiano nos ignora casi totalmente y la importación de material de otros países llega con impuestos de todas maneras porque en vez de entrar en la categoría de libro, el cómic es considerado un material de entretenimiento de la misma calaña que las sopas de letras y las fotonovelas pornográficas. La cosa es tan triste que el único apoyo que recibimos los comiqueros tricolores de los estamentos oficiales es una convocatoria de pipiripao que no entrega premios reales y que tiene como límite de edad los 25 años. Creo que me salí del tema... Ojalá la campaña y las iniciativas asociadas funcionen como para no darle a la industria una estocada más.

¿Cuánto paga el porno nacional... digamos una Selena Spice?

UPDATE(de la mañana siguiente): Me cuenta J. en los comentarios que la pelea se dio con éxito y se solucionó hace unos días pero la noticia pasó de "agache". Manda a esta nota. Ojalá escriba alguien más diciendo que la actitud del ministerio de cultura frente a los cómics cambió radicalmente en el último año y que la cosa está viento en popa, que ahora hay ayudas y reconocimientos que dignifican el trabajo secuencial... sí, como no.

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Youtube no tuvo la culpa III

Me permito revivir esta sección, que hasta ahora sólo había tenido dos entregas, para hablar sobre la despachada racista que hace unos días se pegó Michael Richards, actor que interpretaba a Kramer en la serie Seinfeld. Resulta que el tipo estaba trabajando en un Cahmedy Clahb de Los Ángeles y de pronto se le soltó el taco porque, según él, unas personas de la audiencia lo estaban molestando o, según las personas, porque estaban haciendo ruido mientras se sentaban. El hecho es que el hombre empezó a echar unos chistes-comentarios contra los negros y los latinos que hicieron que algunos de los afectados le empezaran a responder hasta que se soltó la furia del dios padre ahí sí fue Troya. Richards repitió a los cuatro vientos la N-word y aunque por un momento intentó darle la vuelta a su salida con el cuento de "qué impacto que tiene esta palabra", los ánimos ya estaban muy caldeados y la gente ya se estaba fuera del bar.

Acá les dejo el ataque de ira:



Después del "incidente", las reacciones no se hicieron esperar: los insultados contrataron un abogado, los youtubers inundaron la red de opiniones, apareció un capítulo perdido de Seinfeld, algunas personas tradicionalmente pendejas dieron buenas opiniones, Britney Spears quemó su último par de calzones y Richards salió a pedir disculpas en el programa de David Letterman. Les dejo este último video que tiene un par de cosas bien particulares: cuando el actor empieza a hablar, la audiencia esta muerta de la risa hasta que Seinfeld les recuerda que no hay nada de que reirse; al final del clip, Richards comenta que lo más extraño es que él ni siquiera es racista... Mickey, mick, Kram, K-Man, Cosmo, nené, amiguito sí lo eres.



El de la foto es el verdadero Kenny Kramer a quien nadie le ha preguntado su opinión pero igual él la dio en su página. Como fanático absoluto de la serie solo tengo que decir que esta salida me deja la misma sensación que me dio Worcester cuando la comparé con lo que pensaba que me iba a encontrar. Como que se mostró un lado que había quedado oculto pero que no ha dejado de existir. Por lo menos, el comediante no puede salir con la disculpa de "es solo un chiste".

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29/11/06

Para contar los días

Con tantas cosas de hacer en los últimos días hábiles del año, no queda más remedio que buscarse cualquier disculpa para procrastinar de lo lindo. Estas son algunas de las revistas que, por estos días, me ayudan a contar los días que faltan para el final:

Pirates of Coney Island de Rick Spears y Vasilis Lolos es uno de los títulos más recientes de esa nueva tendencia de creadores independientes que acá en Drake Cómics vamos a llamar los DEMO, haciendo referencia la libro de Brian Wood que de cierta forma inaugura esta vertiente independiente juvenil. El equipo creativo es: Spears, quien también fue el escritor de la serie Teenagers from Mars y Lolos que como para no entrar en mucho detalles vamos a decir que las trae mucho. La serie narra la historia de un pandilla de adolescentes callejeros que viven en ese extraño y siempre perturbador sitio conocido como Coney Island. Entre ruedas de chicago, hotdogs y juegos de puntería, este grupo de posty-punkies luchan contra la autoridad por defender su identidad o alguna cosa de esas. Lo realmente importante es que lo hacen con una actitud de me cago en todo que es excelente. Pirates of Coney Island hace que quiera volver a tener 16 años... no mentiras... bueno, de pronto pero sin gafas, sabiendo un poquito de lo que sé ahora y con un disco de Be your own PET debajo del brazo.

The Santuary #1 de Nate Neal está entre las compras porque la portada no tenía nada escrito salvo un "1" gigante en el costado derecho inferior. El título, entonces, parecía ser un bisonte tipo friso de hombre de las cavernas. Un detalle absolutamente erótico desde lo conceptual que habla sobre la condición gráfica de la palabra y sobre los procesos de abstracción y la representación del mundo. La historia resultó ser interesante porque sin ser muda, la narración es básicamente visual en la medida en que los pocos globos que hay son sonidos guturales y nada más.

Midnight Sun de Ben Towle es una historieta que si tuviera colores y fuera realizada por un francófono hace 50 años, sería un éxito del género de aventuras y el único pero que saldría en su contra sería el parecido que tiene con Tintín. Pero como no es el caso, se trata de un cómic bueno, bonito y barato que narra la historia de un periodista neoyorquino que tiene que viajar al otro lado del mundo para cubrir la desaparición una misión italiana en el Polo Norte. Me ha gustado bastante la forma como el estilo de dibujo colabora con la narración sobre todo en la primera entrega. Vamos a ver como sigue la serie que hasta ahora ha respondido muy bien.


No siendo más por ahora, solo me queda decir que ayer se cumplió un año de la existencia de este proveedor de disculpas para perder el tiempo. Un abrazo a todos los amigos de Drake Cómics y hasta la próxima.


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27/11/06

Dave Cockrum (Nov 11, 1943 – Nov. 26, 2006)

Ayer por la mañana, falleció el dibujante norteamericano Dave Cockrum, famoso por su trabajo en series como Legion of Super-Heroes y Uncanny X-Men durante los años setenta y ochenta. Esta noticia llega en medio de una semana plagada de noticias sobre el fallecimiento de personajes de los medios visuales: Robert Altman, Philippe Noiret y el ultimate fanboy Jerry Bails. En los últimos años, este “penciler” había estado alejado del medio comiquero pero definitivamente su trabajo marcó la infancia y la adolescencia de muchísimos lectores de historietas de encapotados durante la etapa final de la Edad de Plata. Antes de que llegaran los ingleses ultra-literarios y el Frank Millar ultra-violento de los ochenta, Cockrum, en compañía de escritores como Len Wein y Chris Claremont, puso las bases de dicha revolución cuando modernizó el diseño de algunos de los referentes más importantes del momento.

Entre las imágenes más importantes que creo Cockrum se destaca el rediseño que realizó de los nuevos mutantes para Giant-Size #1 en 1975. En otras palabras, el tipo planteó el primer concepto de personajes como Coloso, Nightcrawler, Thunderbirds y Storm. A pesar de que algunas de sus viñetas marcaron una distancia importante con respecto al naive de los comic-books convencionales de la época, su aporte fue opacado porque, después de dos años en Uncanny X-Men, lo reemplazó el joven y maravilloso John Byrne. Sin embargo, la secuencia del equipo de mutantes “de civil” aguantando frío en Rockefeller Center en Uncanny X-Men #98 con cameo de Stan Lee y Jack Kirby, por dar un ejemplo, es inolvidable. Me acuerdo de otra en Uncanny #105, en la que Dave Claremont y el mismísimo Cockrum aparecen trabajando en Washington Square, cuando son interrumpidos por una pelea sobrehumana que hace que el artista diga: “Chris, haznos un favor a todos… ¡cállate y corre!”.

Paz en su tumba.

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23/11/06

Phonogram sensacional, historieta musical.

Por estos días, mi experiencia como lector obsesivo de historietas se ha vuelto medio cíclica. Últimamente, como si estuviera en medio de los años noventa, estoy comprando muchos cómics de Image. Lo bueno es que no son los mismos títulos de antaño porque no me puedo imaginar leyendo Spawn a estas alturas del partido. De hecho, la propuesta general de la editorial por estos días es bien interesante porque le ha dado cabida a propuestas muy diversas que van más allá de los consabidos y gastados vigilantes nocturnos. Entre las revistas que estoy siguiendo con mucha fidelidad está Phonogram, una nueva historieta con guiones de Kieron Gillen y dibujos de Jaime McKelvie que trata de las andanzas de David Kohl, un mago inglés cuyo poder nace de la música. La idea central consiste en que de ese impacto que ciertas canciones, que ciertos grupos y que ciertos conciertos tienen en la vida de cada uno se emana una magia que manejan unos personajes llamados los Phonomancers, entre los que está Kohl.

La mini serie inicial de seis números, que va por la tercera entrega y que ojalá se extienda a otras historias, narra como Britannia, una diosa musical, le pide ayuda a Kohl haciendo que él tenga que volver sus pasos sobre la movida noventera del britpop. A punta de referencias a grupos tipo Oasis, Blur, Pulp, The Smiths, Echobelly y Manic Street Preachers, la serie es un homenaje muy entretenido a la música como el eje de ciertos momentos en la existencia de las ciudades y sus habitantes. Entonces, el título del segundo número, "can't imagine the world without me", es tomado de una canción de Echobelly, muy a pasar del guionista y del protagonista, y, la portada del tercero es una refundición del famoso “Definetively Maybe” de Oasis. Esta mano de guiños y el hecho de que la historieta destila amor descontrolado por la música y sus alrededores hace que su lectura, aunque por momentos sea confusa, deje un buen sabor de boca al final.

Creo que me alegra que Phonogram es la serie perfecta para un melómano tipo Edu de texto sonoro porque significa que le abre nuevas posibilidades a la historieta. Además, creo que es motivo de celebración que exista un nuevo cómic sobre música que no sea sobre los delirios seudo-creativos de los KISS o sobre las aventuras de The Monkeys. Como será que después de leer el segundo número, me tocó salir de emergencia a la tienda de historietas a rebuscarme el tercero.


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20/11/06

Elegante, rico y… ¡Romántico!

Me atrevo a adivinar que entre los lectores de este blag hay muchas personas que odian con lo más profundo de su corazón todo lo que tenga que ver con el San Valentín o el consabido "Día del Amor y la Amistad". Y no lo digo solo porque el gusto por ciertas viñetas va de la mano con la actitud punketera ruda. Lo afirmo también porque hay que tener muy poco criterio para creerse semejante versión tan gastada y antisonante de las emociones humanas. Eso me anima doblemente a escribir sobre la antología que quiero reseñar en esta ocasión porque con su portada rosada recalcitrante y su título sabrosón, Project: Romantic, creo que pocos la comprarían sin un buen empujoncito. De hecho, ni la señora D ni yo estábamos muy convencidos de llevarla la última vez que pasamos por la tienda de historietas pero hubo algo en esta combinación mágica de negro con rosa que, después de ver entre los colaboradores a gente como Scott Morse, Kaz Strzepek, Junko Mizuno y Michael Cho, me dio buena espina. Y afortunadamente la compramos porque está excelente.

Project Romantic es una antología “dedicada al amor y a sus cosas” que reúne varios de los artistas secuénciales jóvenes más interesantes del medio alternativo norteamericano. La Editorial ADHouseBooks armó una selección llena de sorpresas con cómics de gente que no suele ser muy conocida salvo en medios muy reducidos y que merece más espacios de difusión. Yo venía buscando material, por ejemplo, de Aaron Renier de quien solo había visto un par de ilustraciones, o de la sensacional Junko Mizuno que es algo así como si una versión femino-gore de “Hello, Kitty” (digo femino-gore porque no se trata de la típica parodia zombie sino de una chica que dibuja desde su lado oscuro).



También pude conocer autores como Roger Peterson que se fajó una historieta de amor y odio mezclada con baseball que puede ser fácilmente la mejor de todo el libro, y a Robert Goodin que con la historia de una mujer destruida por la pasión por las flatulencias logró la página de cómics más bacana que he leído en los últimos meses cuando la dama tiene un orgasmo gracias a un gas de un minuto. Otros sobresalientes son Mike Laughead, con una historia de amor halloweenudo; Maris Wicks, con una pareja dispareja que también protagoniza la portada; José Garibaldi que cuanta la historia de hombre que se topa con la belleza cuando improvisa una historia para agradar a su novia; Y Kelly Alder que descompone la etiqueta a la voz de la interdependencia emocional.

Yo no sé cuantos de estos autores serán publicados alguna vez en español pero vale la pena seguirles la carrera por si acaso. A diferencia de otras antologías que hacen de aburrir al lector una razón de ser, Project: Romantic es una propuesta clara y directa que reúne gente que no le tiene miedo a contar buena historias y que no disfraza sus carencias de exploración estética como ciertas mugres. ¿Por qué a gente como Kikuo Johnson y Gabrielle Bell sí les ponen atención? Tocará preguntarle a la profesora Chanda.

Miss Chanda es un producto de una búsqueda arbitraria en google images.

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16/11/06

Convocatoria Pie de Página para ilustradores Colombianos (RE-Flash vershon)

Querida muchachada lapicera:

Estaba buscando las gafas teníendolas puestas (y de pronto me di cuenta que tengo operados los ojos): ¿para qué tengo un blog si no es para anunciar estas cosas? Disculpen mi tardanza en anunciar lo que se viene pero la verdad, no había caído en cuenta de publicarlo.

La gente de la revista Pie de Página abrió una convocatoria para ilustradores colombianos y me permito copiar el texto de la misma:

Con motivo del especial de libros ilustrados hemos decidido hacer en pie de página un álbum de ilustradores colombianos de tal manera que estos puedan ser conocidos por el público y por la comunidad editorial. Además de a los lectores, la revista le llega a la mayoría de editores de libros y revistas del país, que a veces tienen una baraja muy pequeña de ilustradores a los cuales recurrir. La idea de este "álbum" es que pueda verse algo de ese panorama que cada día crece más.

En la revista impresa aparecerán 18 ilustradores, que escogeremos los editores de este especial. En la página web aparecerán todos los que nos envíen sus datos completos.

En la revista se publicarán las fichas en formato álbum, es decir, en cada hoja aparecerán 9 "monas" o "cartas" recortables, cada una de las cuáles tendrá por un lado una auto-ilustración (retrato, caricatura, imagen) del artista, y por el otro los datos básicos...

Las bases están bastante claras en la página de la revista así que los interesados ¡a preparar lo que van a mandar!


12/11/06

Hot Chip o la venganza de los Nerds.

Al principio del mes, fuimos a Bastan, al Paradise Rock más exactamente, para ver por segunda vez a los Hot Chip, este grupo inglés que lo que no tiene de presencia lo tiene de calidad. Hace un año y por invitación del melómano detrás texto sonoro, los vimos en el Great Scott y quedamos encantados así que no podíamos perdernos esta nueva gira. La presentación fue sencillamente espectacular. Como los blogs son un medio perfecto para chicanear quiero compartir con ustedes este nuevo objeto para la colección musical: el play list.


De toda la presentación, quedaron marcadas en mi memoria "keep fallin'", "boy from school" y el último set de tres canciones con un "Over and Over" final absolutamente hipnótico que puso a toda la audiencia a bailar como changos. De hecho, el álbum detrás de la gira, "The Warning", es muchísimo más discotequero que el "Coming on Strong" y esta característica tiene una resonancia casi telúrica en el escenario. Además, haber estado en rotación en Estados Unidos durante el verano hizo que la banda cuente con un nivel de producción muy superior al del año pasado. Antes del concierto de 2005, los músicos estaban comiendo en un restaurante chino común y corriente, ahora en la entrada del bar estaba parquedo el bus oficial full equipo. De igual forma, el escenario del Great Scott no es más grande que una cama queen size mientras que el del Paradise Rock es un planchón que deja espacio para respirar. De la primera vez, me gustó el hecho de que la música de Hot Chip se hacía con sonidos y objetos cotidianos. Casi que el símbolo que podía definir su personalidad eran unas maracas plásticas fosforecentes y una caja china escolar. En cambio, la de este año, fue una presentación mucho más lujosa y pulida que me permitió comprobar que el encanto de la banda va más allá de su recursividad.

Texto Sonoro tiene una entrada bastante amplia sobre esta banda que es recomendadísma.

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10/11/06

Se pasa el tiempo.


No puedo creer que ya sea 10 de noviembre y que esté -o mejor, haya estado- a punto de pasar un mes completo sin escribir nada en este blag. La verdad no tengo ninguna buena disculpa para el silencio, claro que seguramente el robo de los laptops ha enrarecido el ambiente y algunos incidentes seudoprofesionales se han interpuesto en mi camino. Espero que no los haya dejado colgados de la brocha comiquera en medio del picnic sicodélico de la vida intelectual (ver foto). Voy a hacer el intento de seguir porque vale la pena mantener a Drake Cómics vivo.

Tengo esta pequeña lista de disculpas pendejas para no escribir que ojalá diusfruten. No pude volver a escribir porque...


El patio de mi casa empezó a oler a muerto y solo hasta ayer encontré el motivo en un árbol cercano.


Estaba siguendo mi verdadera vocación.


Me uní a un tour de Poker y Jennifer Tilly me ganó la última mano con resultados hilarantes.

Me gusta estar de vuelta.

Chao.

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14/10/06

El retrato de un artista inconsecuente, o, la reseña de Art School Confidential.

No era mi intensión pero por razones de fuerza mayor solo hasta ahora me pude ver Art School Confidential, la más reciente película de Daniel Clowes y Terry Zwigoff -los mismos de Ghost World- que se estrenó al final de la primavera y que hace poco lanzaron en DVD. Tuve que esperar porque en ese momento me tocó elegir entre meterme a verla en Nueva York o parchar más tiempo en el MoCCA Art Festival y ver a los Be your own Pet. Aunque no me arrepiento para nada de la desición de ese momento, desde hace tiempo tenía la película en mi lista de espera de Netflix y estaba esperando ansiosamente verla. Lo que pasa es que además de que Dan Clowes es uno de mis comiqueros favoritos de todos los tiempos, la versión cinematográfica de Ghost World es una de las adaptaciones del cómic más logradas que se han hecho. La segunda colaboración entre el historietista y Zwigoff, un director que no es ajeno a la historieta desde su documental de 1994 sobre Robert Crumb, prometía mucho y personalmente cumplió, aunque no como muchos esperaban.

Art School Confidential tiene el tono, la personalidad, el humor y la actitud de la dupla Clowes-Zwigoff en un historia que desde la premisa de metérsele al rancho al mundillo del arte y su academia, genera una sonrisa. Es fácil conectarse con la propuesta de la película porque aunque pocas personas tienen la valentía o el descaro de no solo dedicarse al arte sino además de estudiarlo, casi cualquiera puede entender lo arbitrario, pomposo, falso, hipócrita y vanidoso que puede ser el "medio artístico". Si a eso le sumamos uno que otro elemento de las comedias adolescentes (vírgenes, triángulos amorosos, etc.) y un asesino en serie, tenemos una mezcolanza sabrosa en términos generales. La película funciona bastante bien en la medida en que establece todos los estereotipos del caso a través de Jerome Platz (Jerome no Jerry), un protagonista que con el sueño de ser el Artista Más Importante del Siglo XXI, entra a una academia de Nueva York. Gracias a él conocemos al genio, al gurú frustrado, a la adorable pero huidiza amada, al compinche testorónico, al director de cine intenso, al gay de closet, al mentor alcohólico, y a un desfile de personajes interesantes que logran meterlo a uno en la historia. Pero el problema es justamente esto último: la historia.

No me malinterpreten, el final de Art School Confidential es buenísimo y si uno ve dónde empieza y a dónde llega, el guión tiene un cinismo nada despreciable pero a la historia le falta ser más compacta. Así, los primeros veinte minutos parece que nos van a contar una versión de Animal House con niños talentosos pero después, la narración coquetea con convertirse en un thriller con destellos de humor aunque más tarde amenaza con tratarse de un triángulo amoroso de dos personas maduras que no quieren herir a un chiquillo confundido, sin embargo con el pasar de los minutos todo parece indicar que todo es un gran juego de Clue (ufff).



Art School Confidential es una película demasiado compartimentada que si bien está basada en un cómic de cuatro páginas publicado en un número de Eightball (la revista de Clowes que todos deben comprar), parece más una de esas historietas autopublicadas que con cada nuevo capítulo cambian de tono y de sentido porque entre episodios pasan varios meses o incluso años. Esto también pasa en Ghost World, pero Enid y Rebecca son dos personajes lo suficientemente bien construidos como para darle a su película la cohesión que no le da el guión. En el caso del joven Jerome y sus sueños contrahechos, él no tiene la profundidad suficiente como para sostener una historia tan inconstante.

Al final de cuentas, la película aguanta bastante y me permito recomendarla. Sin embargo, debo decir que existe la posibilidad de que al verla, el usuario quede con la sensación de que le hizo falta algo. En otras palabras, si ya pensaba echarle un ojo, alquílela o bájela o róbesela lo antes posible, pero si planeaba invitar a varios amigos no comiquistas a ver qué tal resulta, es mejor que tenga su copia de Animal House a la mano.

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12/10/06

truchafrita contra la pared.

Ayer revisé correo y me llegó una noticia que solo hasta hoy, por estas cosas de la discapacidad informatica que nos aqueja, puedo rebotarles (¿o mejor, hacerle resonancia?). Desde las 7:00 pm de anoche, en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Héctor González Mejía del Club Comfenalco La Playa de Medellín se exhibe una muestra del trabajo del comiquiero colombiano Álvaro Vélez, mejor conocido como truchafrita. Aunque no tengo noticias de que este blog se lea en dicha ciudad, les extiendo la invitación para que durante los próximos 20 días conozcan el trabajo de este señor que sin duda es el precursor *solitario* del mini-comic en Colombia y cuyo trabajo podría estar en revistas como MOME o en cualquier antología de historieta autobiográfica de por acá.


La nota curiosa del tema y por la que espero no ser malentendido es que en el diario del hombre, en las entradas del 10 y el 12 de octubre se puede papalpar lo que se siente hacer cómic en Colombia con toda sus respectivas dosis de satisfacción, nerviosismo, egolatría, ira, frustración, soberbia, torpeza y ternura. El tricolor secuencial está lleno de declaraciones pomposas de superioridad al estilo de "yo soy EL SALÓN DE CÓMIC DE COLOMBIA" pero también carece de gestos como "Gracias, Gracias". Yo sé que no es mi problema porque yo a Vélez ni lo conozco ni trabajo con él ni nada pero ojalá prime lo segundo y no se deje tentar por las consabidas Competencias de Egos, tan comunes en un medio secuencial con tan poca autoestima como el colombiano.

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8/10/06

Matute, RoboCop, Starsky, Mahoney, Hightower... Me robaron!

Se acabaron las tildes en este blog por un buen rato porque anoche mientras ronc'abamos pl'acidamente se nos meti'o el Ch'ompiras y nos rob'o los dos computadores port'atiles de los que hemos dependido como Tokyo de Matzinger en el 'ultimo anho. Todav'ia estamos medio en shock pero afortunadamente nos tocaron unos ladrones bastante idiotas que solo se llevaron las dos m'aquinas y una c'amara digital pero no tocaron ni las tarjetas, ni los papeles que tambi'en estaban en los escritorios dando papaya. Apenas nos dimos cuenta llamamos a la polic'ia y parece que en los pr'oximos d'ias un equipo especializado de CSI estar'a tomando huella y toda la cosa. Por lo pronto ya llenamos el reporte con la descrioci'on detallada de las calcoman'ias del compu y eso. Ahora nos tocar'a entrar en la cultura del alt+cualquier cosa para lo de la EGNE y las tildes. Se me perdieron un mont'on de proyectos, guiones, notas, personajes y yo no s'e que m'as vainas que se me quedaron entre el tintero para toda la vida.

Si quieren dest'apense una cerveza por m'i, para ver si se me pasa el amargue de este Sunday Bloody Sunday.

UPDATE (Oct 12, 2006): Este cuento del robo cada vez está más charro, como dicen los paisas. Resulta que los muchachos del CSI nunca aparecieron. Ayer llovió y las poquitas pistas que quedaban se borraron. Ya nos va a tocar abrir esas ventanas y acabar con la escena del crimen de una vez por todas. Ahora sí podemos empezar a instalar las trampas de bambú, las tapas de olla al lado de la ventana y el criadero de septientes venenosas. Poco a poco vamos recobrando el equilibrio. Ya lo dije en los comentarios pero lo voy a reiterar: gracias a todos los amigos y familiares que nos manifestaron su afecto en estos días. Los ladrones se llevaron un par de cosas pero nos dejaron la seguridad de que estamos rodeados de gente increíble: somos afortunados.

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2/10/06

¡Queremos rock! (The Raconteurs Vershon)

No me he podido bajar de la nube. El pasado viernes por la noche tuve la fortuna de ver en vivo a The Raconteurs y, desde ese momento, tengo una sonrisa roquera que no me puedo borrar. El co-liderazgo de Brendan Benson y Jack White se desplegó en el escenario del mítico Orpheum de Boston con una potencia impresionante que se sobrepuso al déficit de atención natural de los locales (A este problema se debe el amor que este pueblo siente por el béisbol y específicamente por los Red Sox). El recorrido que este cuarteto nos dio por todo su repertorio fue espectacular porque si bien el disco es un lujo, las versiones en vivo de canciones como "Intimate Secretary", "Together", "Level" y una memorable "Blue Veins" fueron desbordantes.

El orden de los acontecimientos es el siguiente:

Como una hora y media antes de que empezara el show, nos pusimos a dar vueltas por los alrededores cuando de pronto Patrick Keeler, el bajista con pinta de Peter Sellers en “What’s new, Pussycat?”, se baja de un bus con carita de yo no fui y aunque un par de fanáticos pudieron hacer firmar discos, Da y yo quedamos petrificados. A mí me pareció como inapropiado empezar a echar foto como loco porque el tipo podía incomodarse y tampoco teníamos en álbum ahí pero igual fue un buen presagio.

El Orpheum es un sitio bien particular. Es un teatro al estilo italiano con sus respectivos arabescos dorados que ha tenido que enfrentar con muy bajo presupuesto las inclemencias del tiempo. Así que las sillas son las originales de madera y la mayoría de paredes están pintadas en un tono azul príncipe que mi amigo Tomás calificaría de “hediondo”. No es bonito, pero tiene su quereme.

El grupo telonero resultó ser chévere. Aunque tienen una actitud neohippy o retrogrunge (dependiendo desde donde se mire), los Dr. Dog se tocaron unas tres o cuatro canciones bacanas que animaron al público y le robaron unos buenos aplausos.


Bang, Bang (My Baby Shot Me Down)

La presentación de The Raconteurs empezó con todas las de la ley. Las destacadas de la primera mitad fueron "Together", "Hands", "Yellow Sun" y cover excelente de “Bang. Bang (my baby shot me down)” de Nancy Sinatra que tenía un tono eléctrico roquero perfecto. El único asistente que salió triste del concierto debió ser el desubicado que estaba esperando que los temas sonaran tal y como en el disco. Cada canción del repertorio apareció reinventada y transformada para ser mucho más de lo aparentaba ser inicialmente. Para la segunda mitad, las cartas estaban puestas sobre la mesa y ya a nadie le cabía duda de la dimensión del cuarteto. Claramente Jack White es el mejor guitarrista de la década pero verlo en compañía de un grupo completo lo hace mucho mejor. Sin embrago, hay que decir que por momentos el show se lo robó Jack Lawrence en la batería.


Intimate Secretary

Después de la pausa se fajaron un “Steady as She Goes” que terminó de alebrestar a la audiencia: el Orpheum ya estaba caliente pero a partir de ese momento se produjo una atmósfera como de leyenda del rock. Entonces llegaron “Intimate Secretary”, “Store Bought Bones” y “Level” (no necesariamente en ese orden) y a mí se me iba a salir el corazón. Estaba tan emocionado que me dieron ganas de tocar guitarra, de colarme a la platea para verlos más de cerca, de asegurarme de que no me iba a perder un segundo de lo que estaba sucediendo ante mis ojos (y mis oídos). Se pasó volando el tiempo y de pronto ya estabamos en la última canción del repertorio (y del disco): "Blue Veins". Cuando los White Stripes estuvieron en Bogotá, Jack se mando un solo/blues que pagó la boleta y la fila de cuatro horas bajo la lluvia. Ahora, era el momento de que la volviera a sacar del estadio, y sí que lo logró. No puedo transmitirles la canción porque no la he encontrado en youtube y yo estaba tan embobado que no atiné a grabarla pero la cosa fue tan brava que al final del solo de Jack (tengo que decirle Jack) se le rompió una cuerda que lo hizo intentar un aterrizaje forzoso. Felizmente, le funcionó. Como los maestros, el hombre se limitó a cambiar de guitarra en un segundo y continuar con uno de los mejores temas que he oído en mi vida. Mejor dicho, después de eso no me puedo morir tranquilo porque tengo que seguir yendo a conciertos de The Raconteurs. Por si acaso parece que estoy exagerando, a la salida, en la estación de metro, todo el mundo estaba haciendo la mímica de la cuerda volando por los aires.


Desde que salió el disco de la banda en mayo de este año, fue claro que The Raconteurs es mucho más que un simple proyecto alternativo de Jack White o una disculpa para promocionar la carrera en solitario de Brendan Benson. Cuando estos dos compinches de Detroit se juntan con Patrick Keeler (bajo) y Jack Lawrence (bateria) obtienen un sonido contundente y sólido por más que le deba tanto al tono experimental de White y como a la actitud dylanesca de Benson. No es necesario ser un experto para percibir que al grupo todavía le queda mucha música por hacer y que ojalá el próximo año nos deleiten con un nuevo álbum. Por ahora no me queda otra cosa que cruzar los dedos y asegurarme de que nunca se me olvide el espectáculo tan bárbaro que vi un 29 de septiembre en el Orpheum.

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Youtube no tuvo la culpa II (¡Me arden los ojos, por un demonio! Vershon)

Sé que corro el riesgo de quitarle cualquier tipo de credibilidad a este espacio pero un amigo peruano me acaba de pasar el dato de este destilado de creatividad que se conoce como Perreo Chacalonero... para niños. Esto es como para que nos demos cuenta de que lo de Laura era la punta del iceberg. Con ustedes, la cultura chicha reloaded:



No he podido decidir que me impacta más: si el "¡Duro, duro, duro!", el "hasta llegar al hueso" o el "todo vale". Por si acaso se quedaron picados, les dejo más otros videos que pueden visitar (un informe de noticiero o a Susy Diaz y su Conejito Agachadito) solo si realmente lo desean. Cardiacos abstenerse.

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27/9/06

Navegando se llega al cielo.

Me acuerdo de ese típico sueño de la infancia que era pasar toda una noche en una juguetería con la posibilidad de destapar todo, de prender todo y de llevarse todo. Si algo hacía que las películas post-apocalípticas fueran emocionantes era justamente imaginarse que si uno estaba entre los pocos sobrevivientes, tendría un surtido casi ilimitado de muñecos, carritos, legos y demás. Ahora, por cuenta de la procrastinación creativa que mantiene vivo internet –mejor dicho, la falta de oficio global-, existe una página que ofrece algo parecido a esta fantasía pero mejor. AIBQ, es una página que, gracias al formato cbr, ofrece colecciones enteras de series de DC Comics totalmente gratis, sin foros, sin torrents, sin tener que estar pendiente del rapidshare y sin fanatismos. Se trata de un proyecto que pretende reunir todas las historietas publicadas por la casa de Superman y Batman desde 1936 hasta 1980 (según ellos, unas 12,382 revistas). Hasta el momento llevan subidas 3,401 y entre los títulos que ofrecen están Batman, Superboy, Doom Patrol, Justice League of America, All-Star Comics, Flash, Green Lantern (v1 y v2), Wonder Woman, Showcase, World’s Finest, Metal Men, Hawkman y Mr. Miracle.

Hay tantas joyas y tantos números curiosos que creo que los iré mencionando lentamente para poder hacerle justicia a cada hallazgo. Por ahora quiero recomendar el número 121 de Doom Patrol que marcó el final de la primera versión de este particular grupo de personajes. Arnold Drake no solo mató a sus personajes en una terrible explosión, también puso al dibujante Bruno Premiani y al editor Murria Boltinoff a pedirle a los lectores que salvaran la serie comprando todos los ejemplares que pudieran. Los tres o cuatro números siguientes son reimpresiones de aventuras anteriores.


Después de haber pasado horas –días- bajando y leyendo cómics, lo único que puedo decir es que Drake Cómics recomienda esta página bajo la responsabilidad de cada uno. No podía dejar de pasar la voz pero sé que con este Comic Book Archive se corre el riesgo de no volver a ver la luz del Sol.

Update: Comic Book Archive está medio clausurado en este momento. Todavía puedes entrar pero ya no se puede bajar nada. Lástima.

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19/9/06

¡Hágase la historieta!

Estoy de buenas. Primero me topo con Grant Morrison en una muy inusual aparición pública en Nueva York y ahora pude intercambiar unas palabritas con el señor Scott McCloud. Resulta que por cuenta del lanzamiento de su nuevo libro, Making Comics, el autor y su familia se embarcaron en una gira por los 50 estados y uno de sus primeros destinos fue Boston. El pasado jueves, en el Media Lab de MIT, el comiquero y analista realizó una presentación de la nueva obra con su respectiva presentación en PagüerPoin y el sábado estuvo firmando libros en The Million Years Picnic, una tienda en Cambridge que no conocía. Tenía muchas expectativas del nuevo libro y definitivamente no me decepcionó. Pero la verdadera sorpresa fue encontrarme al Sobrino, un amigo bogotano que no veía hace marras y que lleva poco tiempo viviendo en la ciudad.

Making Comics está buenísimo. Creo que amerita hacerle una entrada independiente que escribiré en estos días pero puedo adelantar que si bien es un proyecto bien diferente a Understanding Comics, una verdadera joya, es una clase muy completa sobre como hacer historieta. Algo que siempre me ha molestado de los cientos de “métodos” que se promocionan sobre el tema es que suelen centrarse en enseñar, o mejor, en dar tips de un estilo de dibujo particular (manga, superhéroes, etc.) En este caso, por fortuna, McCloud logra hacer un ensayo convincente y claro sobre las preguntas básicas que cualquier creador debe hacerse para narrar usando el lenguaje secuencial. Gracias a esta aproximación, el autor puede trabajar el tema de la historieta desde una perspectiva amplia e incluyente que por principio niega la posibilidad de que el medio tenga algún tipo de limitante.

Además de la alegría de ver al Sobrino, lo que más me gusto de la presentación del jueves fue que por primera vez en mucho tiempo, estuve en un evento sobre cómics sin que nadie hablara y se quejara de la crisis eterna en la que supuestamente está sumido el medio. McCloud parece más animado y confiado en el futuro de las viñetas que tanto en su época de Understanding y de Reinventing. Si para un Gary Groth, editor de Fantagraphics, la invasión del manga representa un peso más para el lastre que nos hunde en el fango, para el ensayista de Leicester, Ma significa llegarle a una cantidad inmensa de público nuevo y renovador. De igual forma, internet, que se convirtió en el lienzo principal del autor, es un universo sin explorar que guarda un millón de posibilidades artísticas y de distribución. Además, mencionó las nuevas tendencias con las que están experimentando los nuevos comiqueros que lentamente se han ido alejando de la tradición del comic-book para explorar nuevas fronteras temáticas.

No en vano, el sábado, cuando le pedí que firmara una copia de Understanding Comics (el Making lo firmó el jueves) puso tres de los símbolos que ha usado a través de sus ensayos: una pirámide, un espiral y una balanza. Si la memoria no me falla, se debe estar refiriendo a la diversidad de géneros, a la publicación virtual y a los nuevos temas que se están explorando en los cómics actuales. Definitivamente, una experiencia renovadora perfecta para recargar energías para los proyectos que vendrán.

El tour de la familia McCloud se puede seguir acá.
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14/9/06

Youtube no tuvo la culpa I

Por años, en las familias colombianas se pensó que cuando la charla de sala empezaba a empantanarse, la mejor forma de revivir el ágape era usando la consabida bolsita temas. Que las piernas de Amparito, que yo sí me pillé el detalle, que el clima, que el alza en la matrículas-el transporte-la gasolina-el huevo, que esto no es comuantes y todas esas frases de autómata que activan este chip en lo profundo de la psiquis colectiva nacional al mejor estilo del Manchurian Candidate. Pero si hay algo que define al adulto joven modelo 1974 en adelante es el placer de sentirse generacional, la emoción que le genera pasar horas y horas hablando de la sexualidad de los Ositos Cariñositos, del copete de Alf, del fomento al onanismo por parte de Chitara y She-ra, y, de todos esos referentes culturales que podemos agrupar bajo el término de ochenterismo. Este concepto abarca más de lo que debería: hasta Guardianes de la Bahía y los Power Rangers entraron porque muchos de los cultores de la década teflón, más que vivirla, nacieron a mediados de ella. Además, todos hemos sacado provecho de los ochenta. Gracias a su magia sobrenatural cualquier moco simplón se pone una camiseta de los Transformers morethanmeetstheeye y termina convertido en John Cusack en High Fidelity.

Y entonces, llegó Youtube con toda la cultura del videillo mañé. Por fin podemos disfrutar de una dosis de 3 a 6 minutos en promedio del recuerdito de mala calidad pero de altísima estima. El problema es que la memoria es todo menos fiel y pasa lo mismo que con los DVD’s de Thundercats o de He-Man. Uno las ve a ahora en su televisión de esta época y se da cuenta de que eran medio pendejos. Eso me pasó hace un par de días cuando para liberar el estrés de la maestría me puse a escarbar la página buscando lo que fuera surgiendo (la bolsita de temas se reemplazó por un SEARCH). Me encontré con varios clips de La Tele y El Siguiente Programa, dos propuestas que marcaron una generación porque rompieron todos los esquemas de la televisión colombiana. En otras palabras, se cagaron en todo como nadie lo había hecho.



Hasta aquí, todo bien. Se notan un montón de carencias de producción y vainas por el estilo pero la verdad hacen que la experiencia sea todavía más entrañable. Extrañamente, el pero que no falta (PQNF o Pequnf) no proviene de la asquerosa animación de El Siguiente Programa que el “señor” Guillermo Rincón nos vendió como su aporte a la estética de Beavis & Butt-Head y que eventualmente le permitió hacer Bolívar, el héroe, el peor producto audiovisual de Colombia y que un usuario de IMDB define sabiamente como “puro excremento de perro”. Lo que me aterró fue lo abiertamente racista que era la propuesta. Específicamente El Siguiente Programa, durante sus recordadísimas sesiones De Francisco y Moure viendo televisión y criticándola (al estilo de, otra vez, Beavis and Butt-Head) donde los únicos chistes que hacen son básicamente llamar zambo o chibcha o yo sé cuantas cosas a la víctima de turno. Creo que por la época nunca había caído en cuenta de lo pesado que es el asunto. La memoria los definió como gente que representó un avance en la manera de hacer reír pero qué tiene de original (hoy y en 1996) basar todo el humor en el color de piel, en la plata o en la facciones de alguien. Toda la vida, estos tipos jodiendo con el cuento de que Colombia era un país horrible e impresentable y ahora, además de que se volvieron tan farándula como cualquiera, resulta que su propuesta para cambiar era ser aún más sectario, atrasado, elitista y miope. No pues, ¡gracias!

De pronto es que me estoy volviendo como un gringo histérico que a todo le saca problema. Vean los videos y ustedes dirán:



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