30/3/07

Nuevo Documental sobre Manga.

Hace un par de días me encontré este documental inglés de casi 50 minutos sobre cómics japonés. Decidí montarlo acá porque me pareció bastante completo y creo que será una buena guía tanto para los entendidos, que podrán repasar lo que ya saben, como para los no iniciados, que podrán conocer algunos de los temas básicos del tema. La selección de autores invitados está de lujo: el genial Kazuo Koike (Lone Wolf and Cub), el creador de Akira Katsuhiro Otomo, Hayao Miyazaki (Chihiro, Mononoke), Kiriko Kubo (CYNICAL HYSTERIE HOUR) y una de las consentidas de esta casa, Junko Mizuno. Además, entre los estudiosos que comentan este fenómeno están Paul Gravett y el dibujante favorito de todos, Jaime Hewlett. Bueno y por si acaso siguen sin animarse con el documental, también aparece un video de Osamu Tezuka hablando sobre sus relación con la animación.



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23/3/07

¿Chris Ware animado?

Chris Ware es un artista increíble. Fácilmente, su nombre está en la lista de los cinco mejores comiqueros gringos de todos los tiempos, su visión como narrador y diseñador gráfico es espectacular y creo que pocas personas comprenden los elementos de la historieta tan bien como él. Por su parte, This American Life es un programa de radio dirigido por Ira Glass que lleva más de diez años recolectando historias de gente común y corriente. El estreno en Showtime de su versión televisiva el pasado 22 de marzo es de lo mejor que ha pasado en lo que va del 2007.

Entre las sorpresas que trae el This American Life para la caja mágica sobresale la animación que hizo Chris Ware, en compañía de John Kuramoto, para una de las historias que serán transmitidas en el cuarto episodio. Es sencillamente perfecta. Si saben inglés será mucho mejor porque además podrán oír una buena historia sobre nuestra generación mediática.



pd. Creo que mi lista, en desorden, es: Winsor McCay, Will Eisner, Jack Kirby, Jaime Hernández y Chris Ware.

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22/3/07

¿Cuántos me pones?

Yo no me suelo referir a temas de farándula porque además de que me parece más chévere hablar de otras cosas, con esta vocación criticona que me mando darle palo a los Jota Mario y a los Calero es como quitarle un dulce a un niño, es la crítica más fácil. Creo que no tendría mucha gracia porque el espectáculo televisivo nacional se ridiculiza a sí mismo todos los días a casi todas horas. Igual desde la distancia y sin el ánimo monetario para comprar canales colombianos por cable es casi imposible seguir la actualidad de los bellos y famosos. En esta ocasión lo voy a hacer porque creo que puede ser interesante. Ustedes me dirán:

En medio del desparche de esta "semana solitaria", me puse a weboniar y me encontré con las fotos en Soho de Amparo Grisales desnuda. Las abrí como un tiro en una especie de reflejo automático plantado en mi mente a través de años y años de manipulación mediática que asocian el nombre de la diva con algo que "hay que ver" -que de hecho asocian el nombre con la palabra diva-. Click, Click y ¡voilá!

Es como triste la imagen, ¿no?

Ver a esta mujer, a sus supuestos cincuenta años, jugando a que el tiempo no pasa y sometiéndose a las pendejadas de la modelito de turno es un espectáculo patético. Solo imaginarme la cantidad de esfuerzo físico, emocional y económico que tuvo que hacer para tener el abdomen fibroso, la teticas redondas y las nalgas paradas -con todo y la ayuda del Sohoshop- es triste. Me parece horrible que una persona tenga tan poco que mostrar a esa edad que lo único que le quede para aferrarse sea su presencia física. Y que además, el sentido de ella sea agradar el finísmo paladar visual de los lectores de la "revista para hombres", como si ponernos "sabrosones" fuera tan difícil. No sería mejor poder llegar a esa edad y ser capaz de mandar a todo el mundo pa'l carajo. Dejar de meter la panza, quitarse los tacones invisibles y convertirse una persona cuya autoestima no dependa de que tan flaca o curvilínea sea. Yo quisiera ver a una Amparo Grisales echando barriga porque no hay derecho a que alguien con tantas vivencias siga participando de ese jueguito perverso de la "mujer ideal" y que para más piedra se meta la mentira de que lo hace por su propio bien. Lo peor es que como buen personaje mediático, la señora Amparo representa una especie de ideal para su(s) generación(es) que sigue buscando la felicidad en el espejo, ignorando que al otro lado lo único que se van a encontrar es al Rey Rojo durmiendo (esta referencia a Alicia es patrocinada por mi noñez).

Para cerrar quiero compartir dos asociaciones no muy libres. La primera son las imágenes de la a-punto-de-dejar-de-serlo Reina del Porno, Jenna Jameson. Esta foto habla por sí misma. A punta de operaciones y desordenes alimenticios esta mujer se ha convertido en una chica generada por computador por un adolescente calentón con problemas de visión.


Por su parte, la segunda asociación tiene que ver con la reina de lo kinky, Betty Page. Hoy me llegó por netflix la película sobre su vida, The Notorious Betty Page. Esta pin-up girl fue un símbolo de los cincuenta que por años estuvo encerrada en su casa (mansión) por temor a que sus fanáticos la vieran vieja y gorda. En el 2003 se puso una camisa de leñador y salió a la luz. Bien por ti, Betty.


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19/3/07

La luz al final del Mes.

La clave para vivir en un sitio como Worcester es darse un descanso de cuando en cuando. Hace unos días, el domingo pasado hace ocho días para ser exactos, fuimos a Boston a ver un concierto excelente de Of Montreal, la banda liderada por Kevin Barnes que lo que tiene de extraño lo tiene de increíble -Edu en su Texto Sonoro escribió una entrada sobre ellos-. Ahora, la nueva luz al final del túnel de la monotonía se llama Antibalas Afrobeat Orchestra, un grupo de Brooklyn que acaba de sacar un disco nuevo llamado Security y que el sábado 31 se presenta en el bar Middle East en Cambridge. A diferencia de los otros conciertos a los que solemos ir, el estilo de esta banda me hace pensar que le puede gustar a varios de nuestros amigos más pro-diversity de la universidad así que estamos tratando de armar un grupillo decente. Como su nombre lo indica, el sonido de Antibalas es básicamente afrobeat con toques de funk, dub, salsa, jazz con un fuerte sentido experimental. Además, el show en vivo debe ser de alto voltaje con sus 15 integrantes montados en el escenario. En todo caso, creo que será una forma excelente de cerrar el mes y, sobre todo, el invierno con sus últimos coletazos (Subo esta imagen del deshielo de mi backyard).

Les dejo un link para descargar el primer lanzamiento del Security de Antibalas.

I.C.E.

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17/3/07

Sé verlas al revés o La Reseña de Reflections de Marco Corona.

Los que me conocen pensarán que estoy escribiendo esta reseña únicamente por el placer de poner un palíndromo como título. Puede que tengan razón pero juro que los libros de los que voy a hablar en esta ocasión lo ameritan. No. En serio. Se trata de Reflections (Reflejos) del italiano Marco Corona. Es una serie de tres tomos que hace parte de la maravillosa Colección Ignatz que está dedicada a publicar, tanto en Europa como en Estados Unidos, a algunos de los mejores creadores del momento. Aunque solo han salido a la venta dos de los tres episodios, la historia de Ricardo y Miranda, dos hermanos inmersos en un juego de espejos entre la vejez, la memoria y las fantasías infantiles, me ha dejado muy entusiasmado.

Por una de esas casualidades perfectas, el primero de los libros que me leí fue el segundo y me gustó tanto que tuve que ir por el número uno al siguiente miércoles. De hecho, yo lo había ojeado por encima cuando salió el año pasado pero no me animé a comprarlo porque el dibujo no me descrestó. Además, al lado tenía los dos cómics que los de Ignatz le han publicado a Gipi (The Innocents y They Found the Car) y preferí repetir al conocido. Meses después, vi el dibujo del segundo y sorpresa total. En la portadilla hay un dibujo de una cuba de madera llena de agua que me dejó mal de la cabeza. Por lo que he podido ver de la serie completa creo que la intensión de Corona es ir complicando el dibujo a medida que la historia avanza y las historias-fantasías-recuerdos de los niños se entremezclan. Solo hace falta comparar las tres portadas: en la primera, utiliza una línea seca para hacer un rostro sombrío casi triste sin ningún fondo. En cambio, en el número 2, el retrato de Ricardo como pirata le permite a la línea generar texturas y el fondo es una imagen de destrucción y llamas. Por su parte, la portada que encuentro en el blog de Corona muestra una imagen generosa de la sala de una casona vieja que sin ser tan inquietante como la anterior, nos aporta más información sobre el mundo de la historia.

Estos cambios en las portadas y en el dibujo responden a la característica básica de cada capítulo. El número 1, se centra en la infancia y adolescencia temprana de Miranda, un personaje solitario y rodeado por un aura de silencio disfrazado de tristeza. Siguiéndola conocemos a Ricardo, el hermano enfermizo obsesionado con los piratas y descubrimos que su madre está loca y que es ella quien la obliga, de cierta forma, a participar en el juego de espejos. Además, el personaje se construye a partir de varias escenas o situaciones que hablan de una niña que participa de dinámicas de adultos: su mejor amiga es su abuela con achaques incluidos y tiene un muy temprano gusto por el cigarrillo que hace que se lleve un chasco con unos matoncitos del barrio que la termina de alejar de cualquier fantasía infantil. Miranda es un personaje mayor incluso desde niña que parece cómoda cuando la vemos convertida en anciana, muchos años después, recolectando los souvenirs de las aventuras de su hermano. Hasta cierto punto, creo que Miranda es una especie de lector perfecto que es incapaz de vivir, ni siquiera en su cabeza, las aventuras de los libros pero que los necesita como complemento.

Al otro lado del espejo, está el episodio dedicado casi exclusivamente a la mente de Ricardo, un niño malcriado que ha pasado su vida en un hospital en el que un grupo de enfermeras regordetas lo consienten todo el día. Frente a la frialdad tristonga de Miranda, Ricardo se opone con su amor por las historias de piratas. Este niño tirano no tiene que sufrir la cotidianidad de su encierro porque simplemente vive subido en un barco surcando los siete mares y el segundo episodio no es otra cosa que eso: una aventura de piratas. En dichas fantasías marítimas, Ricardo desempeña, como es de esperarse, el papel del capitán tirano y caprichoso que es también en la realidad. Al igual que Miranda, el niño no tiene ningún control real sobre lo que pasa "a bordo". Además, vamos descubriendo paralelos entre ambas historias a medida que el espejo que los refleja al uno contra el otro se va desempañando o desvelando o como quieran.

No sé como se vaya a unir todo en el último episodio pero tengo muchas ganas de enterarme porque historias como Reflections son inusuales en el mundillo de las historietas. Son escasos los autores se dan el permiso que decir tanto con tan poco y de, al mismo tiempo, crear personajes interesantes y bien esctructurados. Además, se siente bien encontrarse con un autor que esté explorando la narrativa gráfica sin amarrarse ni a los subgéneros clásicos ni a los más de moda. No sé si hasta este punto he entendido la historia de Reflections pero le agradezco a Corona el hecho de que me contó algo que se me quedó dando vueltas en la cabeza hasta que le encontré algún tipo de explicación: Algo parecido a los recuerdos. Drake Cómics lo recomienda al cuadrado.

Más reseñas de la Colección Igantz acá.

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13/3/07

La Reseña de 300 o la Guerra como Deporte.

El comiquero más taquillero de este lado del mundo, Frank Miller, vuelve a las salas de cine con 300, una adaptación del director Zack Snyder de su novela gráfica homónima basada en la historia del rey espartano Leónidas y su defensa de las Termópilas en el siglo V adC. En vista de que la versión cinematográfica de Sin City, otro cómic de Miller, fue una traducción casi literal de las viñetas a la gran pantalla, las expectativas de los fanáticos y del público en general con respecto a esta cinta eran bastante altas. Para estar a la altura, los efectos especiales y la fotografía logran hacer que la imagen sea lo más parecida posible al impreso en una demostración de técnica cinematográfica digna de una superproducción. Desafortunadamente, tanta fidelidad hace que la película también herede todas las carencias argumentales del cómic original y termine convirtiéndose en una simplificación rimbombante, simplista y muy poco crítica de los hechos que retrata. Si bien Miller es visto por muchos como el salvador de la historieta porque le ha devuelto su visibilidad, con películas como 300 demuestra que todavía se pueden hacer pasquines ilustrados con menos densidad que una servilleta de puesto de empanadas.



Entusiasmado, entusiasmado lo que se dice entusiasmado no estaba pero el amigo Mike me convidó a ver 300 y no pude decir que no -vivimos en una ciudad sin muchos sobresaltos y carro dependiente así que no abundan los planes-. Yo por mi parte convidé al joven Mario y agarramos para el cine. En el camino, traté de mentalizarme para quitarme de encima todos los prejuicios que tengo en contra del señor Miller como para no perder la plata de la boleta y para no amargarme el paseo. Me preparé como monje subiendo la montaña para un ayuno total de ideas y para recibir como Alex amarrado a la silla una seguidilla de secuencias y de efectos especiales de fábula. Estaba preparado para ponerle pausa a mis posiciones políticas pasando por encima de mis desencuentros con Miller para disfrutar de un espectáculo de luces alucinante. Pero, no pude.

He aquí la reseña.

La manzana de la discordia.

Nunca entendí muy bien porque 300 se demoró tanto en salir. Llevaban anunciándola desde hace tiempo pero las fechas de estreno cambiaron varias veces sin que hubiera una razón de peso. En ocasiones esto indica que se trata de un bodrio total que los distribuidores quieren evitar a como dé lugar hasta que le encuentran un lugarcito en los meses quietos. Por ejemplo, Gatúbela. Este no es el caso de la cinta de Snyder que tiene todas las características de ser un éxito taquillero porque además de los miles de fanáticos que arrastra el nombre de Miller, tiene un nivel de producción lo suficientemente alto como para barrer con las taquillas de marzo, uno de esos "meses bajos". A pesar de las razones más prácticas, creo que 300, detrás de su aspecto de blockbuster inofensivo, tiene mucho que ver con la actualidad. No en vano aparece cuando la presión sobre Bush por frenar la inminente trifulca con Irán es cada vez más fuerte (la película cuenta un enfrentamiento de Grecia -occidente- contra los ¡Persas!). Además, esta batalla ha sido asociada a la idea de occidente defendiéndose de las amenazas de oriente a pesar de las evidentes "licencias poéticas" que necesita una afirmación como esa.

En su nivel más básico, 300 se trata de una apología de la guerra en la que los únicos personajes que se oponen al enfrentamiento son traidores corruptos pagados por el enemigo (en el Senado para más señas). Además, la palabra "libertad", en su acepción más nacionalista, sectaria y recalcitrante, aparece todo el tiempo como el verdadero motor detrás de la acciones heroicas de Leónidas y sus 300 stripteaseros. Ojo que no estoy criticando la película porque defienda la autodeterminación de los pueblos o de las personas, lo que estoy diciendo es que el guión utiliza en concepto de libertad de los fanáticos de Fox News para hacerlo funcionar en la Grecia antigua sin ninguna vergüenza. Es parecido a lo que pasó en Episodio III cuando Anakin y Kenobi discuten sobre la democracia como si fueran políticos en C-SPAM. En esa medida es tramposo porque transforma la historia y a sus personajes en títeres de la opinión de autor. Todo esto agravado porque la hazaña de los 300 se presenta como una leyenda que se usa para inspirar a los guerreros antes del a batalla.

300 es una típica película de Hollywood de esta época porque el nivel de producción es impecable, está perfectamente armada, se ve increíble en la pantalla pero su contenido es totalmente superficial. De hecho, si sumercé es de los que extraña los años ochentas por sus héroes de acción, este es un momento perfecto para reconciliarse con las palomitas de maiz y volver al cine descerebrado con su ética de blanco y negro. Si, por el contrario, quiere un historia con un mínimo sentido crítico o con personajes interesantes, de malas. De hecho, por momentos, el abuso de la cámara lenta y los acercamientos dramáticos hacen que secuencias enteras parezcan propagandas noventeras de Calvin Klein o de la colonia de turno. El problema es que en este caso, el producto que nos están vendiendo es la guerra como el más grande reto deportivo.

En este punto parece que me estoy dando garra con la reseña y que más que un análisis mínimo es una sarta de insultos. Puede ser cierto, pero primero, la película no da para mucho más y, segundo, hay momentos que pienso que son realmente detestables. Para la muestra un botón: una de las escenas clásicas del cine es ese momento en Apocalypse Now en el que el personaje de Robert Duval dice: "I love the smell of Napalm in the morning" (Me encanta el olor del Napalm en la mañana). En 300 hay algo parecido con la diferencia de que acá no aparece por ningún lado la distancia crítica de lo que se está mostrando y en vez de desayuno, la comida en este caso es una maldita manzana. Después de la batalla, en la que los espartanos se han dado un banquete matando a todos los "Otros" del mundo sin que tenga ningún sentido en el contexto histórico de la historia -una licencia poética que raya en el racismo-, los 300 están matando a los heridos mientras Leónidas le pega un plácido mordisco a una manzana. Se ven las piernas temblando mientras los guerreros exhalan su último suspiro y este señor deglute la fruta y echa chistes idiotas como si fuera el más macho de los machos alfa. Hace mucho tiempo no veía una escena con tanto cinismo.

No me estoy escandalizando por el contenido gráfico de la imagen o algo por el estilo, no se trata de censura. Critico esto porque me parece terrible que en el mundo exista gente que todavía crea que la guerra y que la muerte son cosas deseables en la medida en que uno esté "del lado de los buenos". De hecho, creo que en el caso de la película, con toda su fidelidad, este tema está mucho más presente que en el cómic original. Si bien en la novela gráfica los feos y raros son malos y Leónidas siempre tiene la razón, en la película se siente con más fuerza la agenda militarista y el apoyo a las mil y una de Bush. Me aterra pensar que exista gente tan ilusa que piense que desde que uno tenga buenas intensiones todo se vale. Y me parece todavía más espeluznante que existan películas que lo celebren y se presenten como simple entretenimiento para comer con palomitas.



pd. Sobre la pregunta de si Bush está representado por Xerxes o Leónidas, mi teoría es que en la película, él es Dilios, un hombre que usa y transforma la leyenda de las Termópilas para que se acople a la coyuntura que le conviene (a la guerra de turno). Además, para mí el problema de la cinta es que nunca pone en duda la versión de los hechos de sus protagonistas. La opinión sobre mundo de Leónidas y los suyos es la misma que la de la película entonces es imposible que ellos se transformen y crezcan.

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9/3/07

Buen dibujo de pésimo gusto - la reseña de The Dark Tower: The Gunslinger Born

Me podría poner a escribir una reseña oficial y con estilo de The Dark Tower: The Gunslinger Born, el nuevo título de Marvel que narra el proceso de formación de Roland Deschain, el personaje principal de la serie de novelas del chisguerísimo Stephen King. No me voy a molestar porque la verdad, salvo las ilustraciones, no encontré mucha carne en la revista más allá de una mano de lugares comunes sobre la masculinidad que parecen salidos de la mente de un preparador físico de barrio. Igual no me iba a quedar con las ganas de dejar el registro de esta lectura porque en ella me encontré una perlita que parece mentira. Vamos por partes: Los encargados de escribir este spin-off son Peter David y Robin Furth. Por su parte, el dibujo está a cargo de una dupla con muy buenos resultados conformada por Jae Lee y Richard Isanove. Este equipo funciona bastante bien porque el color ¿digital? de Isanove le da una dimensión que no había visto en Lee que nos tenía acostumbrados a su ultra-entintado que aunque entretenido podía volverse tedioso a la hora de narrar. Yo tenía mis dudas sobre comprar la revista pero me animé porque quería buscar nuevos títulos para seguir y, además, para reseñar acá y en la Bitácora Estelar.

El momento odioso del asunto llegó faltando unas pocas páginas para el final del primer número. Roland, como es de esperarse en esta versión de su formación, acaba de pasar su primer ritual de iniciación al vencer a su primer maestro. Está acostado en una cama en compañía de una dama y como es de esperarse en los cómics mainstream de tono "denso" contamos con la compañía un narrador omnisciente en forma de recuadro. En la segunda entrada aparece el siguiente texto que me dejó más que traumatizado, asqueado y más que asqueado, cagado de la risa (me permito traducir): "Tal vez piensa que solo un hombre puede matar a otro... y que para ser un verdadero hombre debe aprender a blandir todas las armas de la masculinidad, incluso el arma que Dios les da a los hombres cuando nacen."

¿ahhh?

Dentro de la industria es una especie de objetivo general intentar atraer a la mayor cantidad de público nuevo a las historietas. Algunas veces, gente como Pantheon publica novelas gráficas de algunos de los talentos más importantes del medio, otros le invierten a productos dirigidos a renglones de la población que no suelen leer cómics como las adolescentes, otros incluso matan a los personajes más representativos en un intento desesperado por llamar la atención de la prensa y otros son tan soberanamente brutos que deciden emular el estilo de Danielle Steele y darle un toque misógino. Con este tipo de textos parece que Marvel le quiere llegar a hombres que por su grado de inmadurez parece que solo han podido blandir el arma que les dio Dios con ellos mismos. The Dark Tower: The Gunslinger Born es vergonzosa y valga la redundancia... creo.


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7/3/07

Dos imágenes no aptas para cardíacos.

Dando vueltas por ahí me encontré con dos imágenes que no podía dejar de compartir con ustedes. Ambas son estrategias publicitarias para aumentar las ventas atrayendo la atención del público y, sobre todo, de la prensa. La primera sale del libro Clean Cartoonist's Dirty Drawings -Dibujos Verdes de Carticaturistas Limpios. Se trata de un autorretrato de Will Eisner en el que sale desnudo. La imagen estuvo en poder de Dennis Kitchen por muchos años hasta que le permitió a Craig Yoe, el editor del libro, sacarla a la luz pública.

La segunda es una viñeta que me puso un poco contento. Resulta que la Marvel, para mejorar un poco los resultados de la mediocridad de la mini-serie Civil War mató al Capitán América. Hace un rato subí la imagen en el blog de Bitácora Estelar pero no me aguanté las ganas de también subirla aquí. La muerte del Capitán América apareció en el título gringo -Captain America 25- que se distribuye hoy mismo así que ahora que vaya a la tienda de historietas le echaré una mirada porque no creo que lo compre.



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Mantra para Drake

Arnold Drake es uno de los escritores de comic-books más extraños de la Edad de Plata y, por consiguiente, uno de mis favoritos. Creó conceptos tan particulares como Doom Patrol y Deadman. Además, su olfato para lo absurdo le permitió encargarse por momentos de personajes como Plastic Man o el Phantom Stranger. También fue el guionista de It Rhymes with Lust, la primera Novela Gráfica según algunos expertos en el tema. Drake fue internado en un hospital la semana pasada por cuenta de un "toque de neumonía", como lo anunció su hija. Según parece el proceso de recuperación va bien y ojalá este percance no le traiga mayores complicaciones. Aunque en Drake Cómics no creemos en rezos, letanías y esas cosas, creo que la mejor manera de velar por la salud de Arnold Drake es recordando su obra como en una especie de mantra colectivo. Así que los invito, si quieren, a leer alguno de los cientos de historias de este hombre. Sé que no es fácil hacerlo así que les ofrezco dos opciones que seleccioné del Comic Book Archive y que podrán descargar y leer como formato CBR:

La primera es Hawkman 24 de 1968 y trae dibujos de Dick Dillin. La historia principal se llama "The Robot Raiders from Planet Midnight!" y la secundaria también trata de hombres alados y se titula "The Man Who Grew Wings!". La pueden descargar acá.

La otra revista que les propongo es Plastic Man 1 de 1966. Esta es me encanta porque además de tener guión de Drake, fue dibujada por Gil Kane. De hecho, es interesante ver a este ilustrador trabajando en un estilo caricaturesco. La pueden descargar acá.

Gracias.

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5/3/07

La luz al final de la semana.

Anoche nos dieron muchas ganas de ir de paseo de Boston, de salir de Worcester un rato. Estábamos charlando con una amiga que vive allá y empezamos a cuadrar la visita buscando algo especial para hacer en la ciudad. Me puse a ver los conciertos que vienen y me encontré con una presentación el domingo 11 del ultra-noventero Of Montreal que hace poco sacó un nuevo álbum llamado Hissing Fauna, Are You The Destroyer?!. Además de la música, que es bien interesante, se supone que la presentación en vivo es bien particular. A juzgar por las fotos de los conciertos y los videos, creo que la cosa va a tener una dosis importante de maquillaje y espectáculo. De hecho, las canciones del grupo tienen un sentido escénico muy claro que puede significar que en vivo la cosa sea memorable. Solo basta con ver el video de Heimdalsgate like a Promethean Curse con todos sus disfraces y sus máscaras para hacerse una idea de lo que veré. Mi único problema es que espero que la presentación sea un poquito menos deprimente que algunas canciones y sus temáticas porque sobre todo últimamente no estoy tolerando mucho la música lánguida. Ya les contaré...



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1/3/07

Se acabaron Los Eternos.

Ayer salió el último número -7- de The Eternals, la mini-serie que Neil Gaiman escribió para Marvel a partir de los conceptos planteados por Jack Kirby en una revista homónima durante los años setenta. Este título parecía estar destinado a ser uno de los mejores cómics del año pasado porque además de tener a uno de los guionistas más importantes del medio contaba con la participación de John Romita Jr quien seguramente la haría un homenaje muy a su estilo al legendario Kirby. Pero nunca pasó y muchos se quedaron con los crespos hechos, entre ellos, yo. Los primeros dos números prometían una historia relativamente interesante en la que las reencarnaciones actuales de esta raza de héroes antiguos empezaban a descubrir sus poderes a medida que sus destinos se entrelazaban y un peligro apremiante despertaba bajo la tierra. Hasta ahí la cosa iba más normal de la cuenta para los estándares de Gaiman pero por lo menos era una promesa de que algo bueno podía estar por venir.

Lastimosamente, cuando la trama se fue desenvolviendo, empezó a ser cada vez más claro que el palo no estaba ni siquiera para cucharas azucareras. Ya para el número 5, las perspectivas eran terribles. A las faltas en la historia se sumaron secuencias, dibujos y tintas -a cargo de Danny Miki y Townsend- compitiendo a ver cual era capaz de aportar la solución más trillada, aburrida o simplemente somnolienta. Kirby creó estos personajes como una manera de expandir sus horizontes creativos después de haber pasado toda su carrera sometido a los intereses económicos de las grandes compañías. Por primera vez en mucho tiempo, El Rey pudo tomar la delantera y crear una serie en la que su extraordinaria visión no estaba siendo explotada para arrebatar mesadas sino para decir algo interesante y hermoso. Este mismo espíritu fue el gran ausente de la nueva versión aunque su última entrega tiene sus momentos.

The Eternals me sacó la piedra por ahí en el número 5 o 6 porque la historia parecía congelada en "Lo Mismo de Siempre": peligro inminente, invasión de bárbaros interdimesionales y un letargo desesperante. Cuando apareció Iron Man para tratar de integrar la historia en la continuidad del universo Marvel y su blockbuster-comic Civil War, todo parecía perdido. La seguí comprando por la misma razón por la que los hinchas de Santa Fé se dañan los dedos diciendo "¡este año, SÍ!". Lo más extraño es que la portada del número 7 es de las mejores de toda la serie. De hecho, el dibujo en algunas secuencias de peleas y actos sobrehumanos intenta jugar con los elementos narrativos de Kirby y de la Edad de Plata de Marvel en general. Ademas, los espacios son mucho más interesantes que antes: definitivamente, Olimpia, la ciudad de los Eternals, o incluso un sencillo paisaje ártico son mil veces más interesantes que un prado con cielo rojo. De igual manera, la historia tiene sus momentos bacanos como la conversación entre Zuras y Sprite, quien hace de villano en este caso que tiene un desenlace dramático bien logrado. De igual forma, el daño ya estaba hecho y era imposible levantar el nivel de la mini serie en este punto.

Vamos a ver que vendrá porque el final deja la posibilidad de continuar la serie más abierta que cuchitril del centro en Ley Seca. Por lo pronto, el trade sale en mayo. En cuanto a Gaiman, no sé que se anime a hacer en cómics después de esto porque si bien es un nombre que todavía puede vender cualquier cosa, sería preferible que siguiera haciendo novelas hasta que se le ocurra algo que de verdad lo apasione. Es un poco como los chistes que echó Jerry Seinfeld en los Oscars, que eran tan absolutamente idénticos a los que contaba hace diez años que más que risa daba como lástima. Más en esta versión traducida en simultanea que pongo a su disposición.



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