28/3/06

La reseña de V for Vendetta o El globo no está en blanco (I).

V for Vendetta
Dir. Terry McTeigue.
2006.

El pasado sábado, para celebrar el final de mi primer inVierno, hice de tripas corazón, agarre unos Verdes y me fui con mi mujer a Ver V for Vendetta, el primer gran estreno del año en la lista de películas inspiradas en cómics. Me encantó. En serio, me gustó tanto que no me dolió el costo ni de las boletas ni de la confitería. De hecho, si fuera de la generación de mis padres, creo que me hubiera parado a aplaudir al final. ¡Qué peliculón!

Antes de Verla mis expectativas estaban diVididas. Por el lado positiVo, (a) estaba la producción del superpoderoso equipo de Matrix (los hermanos Wachowski y Joel SilVer), (b) la calidad inapelable de la historieta original (Alan Moore y David Lloyd), (c) una seguidilla de reseñas muy elogiosas en internet y (d) una serie de afiches promocionales espectaculares. Pero en mi otro hombro estaba sentada la desconfianza recordándome que la mayoría de cintas de gran presupuesto inspiradas en cómics han sido una payasada, que Natalie Portman se le olVidó actuar en Episodio III, que durante la Guerra contra el Terrorismo no se puede decir nada leVemente inteligente y que a la mente creatiVa, al flemático Alan Moore, le habían enterrado la puñalada trapera en Warner Bros. Sin embargo, después de los primeros quince minutos de proyección todas mis dudas se habían disipado y estaba metido de cabeza en el Londres totalitario y en el drama libertario de sus engendros.
Valiente con V mayúscula.

Cuando EVey, interpretada por Natalie Portman, se Ve inVolucrada en los planes del extraño V para destruir el Parlamento inglés, empieza la historia de situaciones enfermizamente sorprendentes y giros inesperados. Bajo lemas como “Los pueblos no deben temer a su gobierno, los gobiernos deberían temer a su pueblo” o “¿De qué sirVe una reVolución sin baile?”, esta película narra un año en la Vida de los habitantes de una sociedad bajo un estado totalitarista. En esta época de ferreos controles migratorios, de colegios masculinos y femeninos, de un cuarto poder con rodilleras, de hipocresía estatal y de un constituyente primario sedado, es muy emocionante encontrarse con un cinta sin pelos en la lengua que pone sobre el tapete temas de Vital importancia para el mundo en que ViVimos. Sobre todo en un medio como Hollywood donde a punta de reuniones y controles de calidad, los guiones quedan conVertidos en secuencias de acción y dos o tres párrafos moralistas. Una cosa es hacer una película como Superman Begins o Spiderman en una época que pide personajes que exacerben los sentimientos nacionalistas de la superioridad moral y el American Way, y otra es meterse en la Vaca loca de motar un guión proVocador cuyo personaje principal es un terrorista; ESE sí es un reto de Verdad. Una cosa es repetir el sueño americano de Stan Lee en los sesenta y, otra, adaptar el sentimiento romántico punketero del Alan Moore de principios de los ochenta.

La V for Vendetta del cine logra construir un mundo creíble y sólido donde ningún personaje es el Mesías, donde la redención no es un regalo de Dios sino un deber político colectiVo. Como en las Viñetas, los habientes de este Londres futurista son al mismo tiempo Víctimas y Verdugos de su propio fracaso como sociedad; Un fracaso que resuena en la realidad, en el Vaquero dipsómano con W o en el arriero reeleccionista que comienza con U.


El Vero que Vo Valta.

Desde donde se le mire, esta no es una cinta de buenos y malos. En esa medida el espíritu de Moore está relatiVamente bien representado. De hecho, es la primera Vez que le hacen justicia al inglés en el celuloide. Si bien, la Versión de From Hell tuVo la participación de Johnny Deep y prometía buenas cosas, el producto final no logró pasar de la anécdota y quedó en el olVido a los pocos meses de su estreno. Por su parte, La Liga Extraordinaria fue todo menos eso y sirVió como un desfile de “qué no hacer en una adaptación cinematográfica”. A pesar de que la producción de V for Vendetta fue lo más fiel posible al Moore impreso, no lo fue con el autor de carne y hueso. Durante la promoción, SilVer aseguró que el autor inglés estaba muy emocionado con el proyecto sin ni siquiera haber hablado con él por más de cinco minutos. Esto lleVó a que Moore rompiera relaciones con la Warner, es decir con la DC Comics, es decir con Wildstorm, que eran los encargados de los títulos de ABC (American Best Comics). Gracias a los cuentos chinos de SilVer, se frenó la publicación de estas series. Entre los damnificados está The League of Extraordinary Gentlemen cuya tercera novela gráfica será publicada por Top Shelf. A pesar de esto, me gusta que por fin le hicieran justicia al hombre que le enseñó a escribir historietas a todos los Morrison, Gaiman, Millar, Ellis, Ennis, Azzarello, Bendis y demás estrellas.

Esta película es el gran recomendado de la temporada: tiene un guión sólido producto de una adaptación que sin ser textual es relativamente fiel, está bien dirigida y no es una copia de Matrix, cuenta con muy buenas actuaciones -especialmente en el caso de Natalie Portman que vuelve a los caminos de Closer. Además, tiene buenas escenas de acción y una muy particular parodia del Show de Benny Hill. ¡Cuál Hellboy! ¡Cuál Sin City! ¡Cuál Batman Begins!, la Verdadera gran película que recoge el legado de la revolución de los comic-books de los ochenta y noventas, es V for Vendetta. Y si no es Verdad, qué se muera Kilo. ¡Sí, qué se Vuera!

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