1/8/10

Los homenajes a Harvey

La muerte de Harvey Pekar cayó como un baldado de agua helada. Fue un hecho inesperado y triste que hizo evidente una verdad de a puño (o más bien una puñalada trapera): la muerte no respeta la coherencia del relato. Le importa cinco centavos que estés produciendo una cantidad impresionante de material de altísima calidad y que tu obra como conjunto esté yendo por unos caminos cada vez más interesantes. La muerte de Harvey fue un recordatorio de que las historias hay que contarlas cuando se puede y que nadie va a leer los libros que se nos quedan en el tintero. Por eso la muerte de Pekar, de alguna manera, fue un disparador pues la única manera de responder al vacío que dejó es haciendo cosas, más específicamente, haciendo cómics. 

La semana pasada, en compañía de Camilovsky mi compadre de mil viñetas, decidimos hacer un registro de los escasos momentos que pude compartir con Harvey Pekar en un cómic de 4 páginas que hará parte de la separata de la revista LARVA sobre el autor norteamericano que aparecerá próximamente. Esta historieta es el primer trabajo de El Globoscopio, un grupo de comiqueros dedicados a poner en cuadritos lo que se nos pase por delante. La idea es utilizar nuestros talentos particulares para que el arte secuencial deje de ser un gusto adquirido para unos cuantos "raritos" y se convierta en un interlocutor cultural de peso en el país. Es claro que El Globoscopio no pretende crear el superhéroe de la Bogotá del siglo XXI. Todo lo contrario, queremos que nuestras historietas sean un puente comunicación entre autores y lectores, entre ficciones y realidades, entre novelas gráficas y tardes bajo el sol. En otros palabras, nos interesan los cómics porque sabemos que son una manera única de decir algo y que gran parte del camino está todavía por recorrer.

La producción de este cómic viene acompañada de otro homenaje al maestro. Se trata de un artículo de mi autoría (¿debería decir de "mi teclado"?) que aparece en la edición dominical de El Espectador y que pueden consultar acá.

16/7/10

Club del cómic (sesión julio 28)

En la sesión del mes de julio del Club del cómic de la BLAA seguiremos leyendo Persépolis, la novela gráfica de la franco-iraní Marjane Satrapi. Vamos a discutir los capítulos que conforman el segundo libro en la edición original de la obra: El viaje, Los F-14, Las joyas, La llave, El vino, El cigarrillo, El pasaporte, Kim Wilde, El Sabbat y La dote. Además, realizaré una pequeña retrospectiva de la obra del escritor norteamericano Harvey Pekar.

Fecha: Miércoles, 28 de julio.
Hora: 4:00 pm y 6:00 pm.
Lugar: Auditorio del Museo de Arte el Banco de la República en frente de la Biblioteca Luis Ángel Arango.
Entrada gratuita, cupo limitado.

Persépolis (2000-2003) es una novela gráfica autobiográfica en la que Marjane Satrapi no cuenta su infancia y adolescencia en el Irán de los ochenta y, eventualmente, en el exilio. Es una de las obras secuenciales más influyentes de la década que termina pues sorprendió al mundo con su temática y con un estilo de dibujo sencillo y directo. Lo obra está dividida en cuatro libros aunque, a partir de su éxito en ventas, se viene publicando en un solo volumen. Si quieren saber de qué hablamos en la primera sesión pueden consultar el balance de la misma. 

Harvey Pekar (1939-2010) el guionista más importantes del cómic independiente norteamericano. Fue la fuerza responsable de la serie American Spendor (Esplendor Americano) una mirada a la vida cotidiana de un asalariado (Pekar) en las calle de la Cleveland de los años setenta (léase, crisis económica). Durante los últimos años de su carrera, Pekar experimentó con el uso del cómic para construir versiones alternativas de la historia reciente mezclando el arte secuencial con la historia oral y las memorias personales.

Les recuerdo que en las sesiones del Club del cómic de la BLAA nos reunimos a hablar da algunas de las obras más importantes del arte secuencial. Se trata de un club de lectura, por lo tanto la discusión depende en gran medida de que los asistentes lean las obras pues esto les permitirá participar de manera informada de la conversación.

UPDATE (26/07/10): Acabo de actualizar el lugar de reunión. Vuelvo a reiterarlo acá por si acaso: la próxima sesión se llevará a cabo en el Auditorio del Museo de Arte del Banco de la República que queda frente a la BLAA.

14/7/10

Murió Harvey Pekar

El 12 de julio de 2010, Harvey Pekar falleció en Cleveland, Ohio, ciudad en la que nació hace más de 70 años en 1939. Su partida nos deja un gran vacío a quienes nos consideramos además de guionistas de cómics, lectores cada vez más curiosos de las posibilidades del arte secuencial para dar cuenta de la realidad. En 1976, Pekar lanza el primer número de la revista independiente "American Splendor", una antología de narraciones cortas que retrataban distintas experiencias cotidianas de su vida como empleado en el Archivo de un hospital. Los sucesivos números de dicha publicación fueron construyendo un espejo contundente de la vida de un hombre sub-empleado en medio de la crisis económica y la desindustrialización del final de los años setenta. 
La voz de este hombre se convirtió en una resistencia intelectual y simbólica tanto a la evasión fantástica de la "ficción heroica" como de la invasión de levedad que asociamos con la década de los ochenta. Pekar-autor nos regaló un personaje cínico, inteligente, enfermizo, neurótico, solitario, frustrado, paranoico y brillante. Pocas historietas nos han permitido se testigos del proceso mental de un escritor como las historias publicadas bajo el sello de "American Splendor". Al final de su vida se dedico a utilizar su experiencia como narrador de la intimidad para emprender proyectos que reconstruyen la historia desde la perspectiva de los protagonistas de a pie.

A través de los cómics acompañamos a la familia Pekar en momentos difíciles: en los noventas Harvey junto a su esposa Joyce Brabner y el dibujante Frank Stack, publican "Our Cancer Year", un relato del tratamiento del que fue objeto cuando fue diagnosticado con linfoma No-Hodgkin. También en los noventas publica algunas compilaciones de su trabajo en los setentas junto a Robert Crumb e historias autobiográficas nuevas con Dark Horse. Además, junto a David Collier crea American Splendor: Unsung Hero, una reconstrucción de la vida de su compañero de trabajo Robert McNeill como soldado negro en la guerra de Vietnam.

En 2003, lanza la película "American Splendor" protagonizada por Paul Giamatti. Esto genera un renovado interés por su obra y le permite publicar la novela gráfica The Quitter (junto a Dean Haspiel) en 2005 y una serie regular de comic-books bajo el sello DC Vertigo.  Poco después empieza a colaborar con Paul Buhle en libros como Macedonia, The Beats, Students for a Democratic Society: A Graphic History y la adaptación a cómic del libro de Studs Terkel Working

En 2007 tuve la oportunidad de conversar con Harvey en la ciudad de Providence en el marco del lanzamiento del ibro SDS: A Graphic History. Fue una experiencia reveladora que cambió muchas cosas en la forma como asumo el trabajo creativo y mi posición en el mundo. Oírlo opinar y analizar la historia reciente de su país me confirmó algo que intuía, su obra está construida sobre una lectura política de los acontecimientos y de los personajes. Muchas veces he oído decir que contar la vida cotidiana es facilísimo y que cualquiera lo puede hacer. Si bien es cierto que, gracias al cielo, cualquiera puede hacer cómics, pocos tienen la claridad de Pekar para comprender la situación política de sus personajes (él de primero en la lista) y unirla con sus anécdotas particulares.
Esto es todo por ahora porque el proceso de relectura de la obra de Harvey Pekar apenas comienza. Si alguien se apunta me avisa en los comentarios.

Paz en la tumba de Harvey y un abrazo lejano pero muy sentido a su esposa y su hija.

Balance de la sesión de JUNIO del Club del cómic de la BLAA

El pasado miércoles 30 de junio se llevó a cabo la quinta sesión del Club del cómic de la BLAA. La lectura propuesta para esta fecha fue el primer libro de la novela gráfica Persépolis de la franco-iraní Marjane Satrapi. Además, junté una pequeña retrospectiva homenaje a la obra del recientemente fallecido Al Williamson.

El balance de la reunión es muy positivo. Creo que fue la mejor sesión hasta la fecha en vista de que logramos encontrar el espacio perfecto para reunirnos (La sala de música), la gente pudo tener acceso al material y participar de la sesión habiendo leído, y por último, ya hay un grupo de asistentes constante que además cuanta con personas de diversas áreas del conocimiento con intereses y referencias culturales diferentes. Me parece que debemos continuar con la lectura de Persépolis hasta completar los cuatro libros. Por ahora quiero seguir con una carga de lectura baja así que para la sesión del miércoles 28 de julio discutiremos el segundo libro únicamente (Desde el capítulo "El viaje" hasta "La dote"). 
En cuanto de los temas de discusión quiero resaltar los puntos más importantes. Ustedes podrán ampliar la información que crean conveniente o que sea importante para su lectura personal de la obra en los comentarios:

-La discusión sobre el dibujo era algo que claramente iba a surgir sobre todo teniendo en cuenta que un buen número de asistentes que participan del Club desde el principio son más cercanos tipos de dibujo de cómic más tradicional y técnicamente más dispendioso. Creo que ver la retrospectiva de Williamson antes de empezar a hablar sobre Satrapi nos permitió establecer contrastes entre ambos autores, sus contextos de creación y su intensión comunicativa. Mientras que algunos ven en los recursos de Satrapi un atajo para ahorrarse trabajo; otros, con justicia en mi opinión, vemos un uso especial y diferente de la imagen con otros objetivos. La Sala de música nos permite disfrutar de las imágenes de una manera particular así que es una buena oportunidad para admirar las secuencias sobresalientes como el incendio en el cine o la victoria de la Revolución Islámica.
-Además, hablamos sobre la forma como, en las autobiografías en cómic que nos permiten ser testigos del  crecimiento del protagonista, el tipo de dibujo y el uso de los recursos narrativos van evolucionando a media que el personaje principal cambia. La Satrapi niña y personaje está directamente ligada a la forma como la Satrapi autor nos la cuenta. Creo que vale la pena complementar este punto con el hecho de que analizar los episodios individualmente nos permitió ver con claridad la forma como el personaje crece y se transforma.

-En relación con la anterior, otro punto que tratamos fue la manera como la relación con Dios es el hilo conductor que nos permite ver como la Satrapi personaje va configurando y comprendiendo el mundo cambiante que la rodea. En casi todos los episodios se establecen relaciones distintas con la figura de Dios que hablan sobre qué tanto sentido tiene el entorno dentro de la ética básica e idealizada que aprenden los niños.

-La otra estrategia determinante en el proceso de comprensión del mundo tiene que ver con el juego. La Satrapi niña representa y reconstruye los eventos que por oídas llegan a entorno familiar sobre la sucesión de violencias en el contexto político de la movilización a la Revolución Islámica y su consecuente victoria.

-Por último, quiero mencionar el tema de la clase social en la obra. Satrapi se nos revela como una voz privilegiada que no es ajena al poder. Así, lo que se presenta como la conmovedora historia de la mujer iraní, se convierte en un relato específico de una mujer específica con una realidad particular. En esa medida, discutimos el tema del velo y la forma como la novela gráfica revela una realidad más complicada que la visión occidental del Medio Oriente. Ademas, charlamos sobre "La carta", espisodio en el que Satrapi se enfrenta a su propio privilegio y al sistema de clases que rige la sociedad de la mano de la joven que realiza el trabajo doméstico en su casa. 

Por ahora esos son los puntos que tengo anotados pero estoy seguro de que se me quedaron varias cosas por mencionar. Para eso están los comentarios.

13/7/10

Lo demás es loma

Una entrada corta con el único objeto de agradecerle a la gente de Calicómix por organizar un excelente evento con invitados de lujo y muchas cosas para el recuerdo. Hace cinco años, cuando asistí por primera vez, llegué a Bogotá con las pilas recargadas para continuar, ahora que repito la experiencia siento el mismo ánimo para iniciar, reiniciar y crear proyectos nuevos que espero pueda compartir con los caleños en las próximas ediciones del festival.

Se fajaron, muchachos. Muchas gracias a Campohh, a Jenny, a Perucho, a Sandra, a Warner y a toda la gente que hace posible la reunión comiquera  más bacana del país.

Fue muy grato reencontrarme con el profesor John A. Lent, un interlocutor de lujo para cualquiera que se precie de ser un estudioso del arte secuencial. Además, me encantó conocer de primera mano el talento de Keki, Javier Suppa, César Carrizo, Omar y Diego, Iván Santiago, Joni B, Clan Nahualli y Pablo Marcos.

Foro de Historieta colombiana:
Clan Nahualli (Bogotá), Joni B (Medellín), Warner Wallis (Calicomix). Bernardo Rincón (Salón de historieta universitaria Universidad Nacional), Pablo Guerra (drakecomics)

Pude participar en el foro de Historieta colombiana en el que discutimos el estado actual de nuestras viñetas con Joni B, Bernardo Rincón, clan Nahualli y Warner Wallis. Me llamó a atención la forma como internet ha transformado radicalmente la manera de hacer y distribuir la producción nacional. Es un medio importante que facilita sobrevivir y estar conectado pero que al mismo tiempo nos da la ilusión de que estamos llegándole a un gran público sin que eso sea necesariamente cierto (algo así como Mockus presidente de Facebook). Sin duda uno de los retos es cómo transformar la existencia en la red (que aunque virtual es muy real) en una presencia fuerte en los hábitos de consumo cultural de nuestro país. 

La charla también sirvió para reiterar el objetivo claro de actualizar la Ley del Libro que jerarquiza la producción editorial dejando al margen el lenguaje secuencial, ¡toda una forma de comunicación! Es como si un país castigara ejemplarmente no solo las películas de un género particular sino todos los audiovisuales. Personalmente no estoy desacuerdo con ninguna de las dos estrategias pero el nivel de desconocimiento y miopía que demuestra condenar el arte secuencial desde la base supera cualquier tipo de razonamiento. 

Creo que la mejor manera de transformar la ley y el prejuicio que la acompaña es planteando cómics que de verdad busquen ser un interlocutor atractivo para un público amplio (léase, no hacer cómics únicamente para fanáticos de los cómics). Si bien, los crucigramas y las revistas de moda también son castigados por la ley, todos los periódicos y las revistas tienen crucigramas y la moda es un renglón cultural de primer nivel. Aunque es cierto que los crucigramas son un entretenimiento que no se puede comparar con las posibilidades de una historieta y que detrás de la moda hay una industria textil poderosa, me parece importante hacer el ejercicio de mirar cómo podemos ser pertinentes en la sociedad a la que le queremos contar historias.

Esta entrada iba a ser muy corta. Va hasta acá y un abrazo grande para Calicómix.

17/6/10

¿Por qué Persépolis de Marjane Satrapi? (Club del Cómic de la BLAA)

El miércoles 30 de junio de 2010 a las 4:00 pm se llevará a cabo una nueva sesión del Club del cómic de la Biblioteca Luis Ángel Arango (BLAA).



En esta ocasión vamos a discutir una de la obras más importantes de los últimos años, Persépolis de la franco-iraní Marjane Satrapi. Se trata de una novela gráfica autobiográfica que narra la infancia y adolescencia de la autora entre el convulsionado Irán de finales de los setentas y los ochentas, y el exilio en Europa. Su estilo de dibujo despreocupado y el tono intimista de la narración sedujeron a lectores de todas latitudes. Persépolis ha sido una pieza clave en el desarrollo de nuevas sensibilidades y audiencias para el arte secuencial pues se convirtió en un éxito editorial masivo sin depender de las tradiciones más populares del cómic de entretenimiento (léase tiras cómicas, manga o superhéroes). Cada página de Satrapi es un comprobación de lo que muchos afirmaron desde la teoría sobre la versatilidad de las viñetas pero que pocos se atrevían a llevar a práctica. Persépolis es una novela que hace gala de la forma particular como el arte secuencial puede ser aprovechado como un mecanismo de reconstrucción de la memoria que conjuga recuerdos visuales con narraciones personales. Si por años  muchos estudiosos del cómic hablamos sobre un cómic para lectores diversos, Persépolis es hace de esta idea una realidad. 

Marjane Satrapi nació en Rasht, Irán en 1969. Es una ilustradora radicada en Francia que ha dedicado la mayor parte de su carrera a la ilustración infantil. Persépolis (2000-2003) fue su primera incursión en el arte secuencial por   cuenta de la insistencia de sus compañeros de talleres, autores pertenecientes al famosos colectivo comiquero L'Association. A partir del éxito de dicha novela gráfica, su carrera dio un giro vertiginoso que la llevó a crear otras novelas gráficas como Bordados (2003), un recorrido por la intimidad de las mujeres en Irán que utiliza el recurso del libro de artista, y, Pollo con ciruelas (2004), la historia casi fabulada de los ocho días finales de la vida de Nasser Ali Khan, uno de los intérpretes de tar más reverenciados de Irán durantes los años cincuenta. En 2009 publicó el libro infantil Ajdar

En 2007, se estrenó una adaptación cinematográfica de Persépolis, desarrollada por Satrapi junto a Vincent Paronnaud.

Metodología:

En esta ocasión vamos a cambiar la metodología de lectura. En vez de leer la obra completa vamos a discutir únicamente el Libro 1 (en la edición de Norma Editorial hasta la página 77) que va del episodio titulado "El pañuelo" hasta "Las ovejas".

31/5/10

Balance de la sesión de mayo del Club del cómic de la BLAA

El pasado miércoles 26 de mayo se llevó a cabo una nueva sesión del Club del cómic de la BLAA en la que hablamos sobre la obra de Francois Boucq, específicamente del álbum "Boca de diablo" que realizó junto a Jerome Charyn. La asistencia se vio mermada por la lluvia aunque contamos con la presencia de varias personas que, según explicaron, no estaban familiarizadas con el tema de los cómics y la novela gráfica. También, y por cuenta de las vacaciones universitarias, nos acompañó Bernardo Rincón del Museo de la historieta colombiana.
La presencia de estos nuevos interlocutores nos permitió tener una charla muy interesante que espero haya sido informativa y sugerente. Para mí, uno de los temas más importantes que rondaron la discusión fue analizar la generación del cómic franco-belga que representa Boucq y que fue tan influyente en los artistas de la revista de cómic colombiano ACME (dirigida por Rincón). Todo este recorrido atravesado por mi perspectiva particular como moderador que es mucho más cercana a la sensibilidad de David B., Lewis Trondheim, Majarne Satrapi y JC Menu (léase L'Association). Hubo una especie de cara a cara entre los noventas y el 2000. 

En ese sentido, la elección de Boucq cumplió el objetivo de completar la historia de la narrativa secuencial y de establecer puentes entre la sensibilidad que destaca el dibujo sobre el argumento y las nuevas tendencias cobijadas bajo el término de novela gráfica en donde se diversifica el dibujo desde lo conceptual pero, al mismo tiempo, se deja a un lado la espectacularidad técnica.

Entre los nuevos asistentes, hubo varios profesores que ven en el arte secuencial un recurso que puede ser aprovechado en el salón de clase de muchas maneras. Este es un tema que ha salido a relucir en varios foros y que cada vez va cogiendo forma y que ojalá se traduzca en producciones y lecturas valiosas. Creo que uno de los grandes retos es encontrar un estilo de cómics que sea apto para el contexto educativo. Creo que utilizar estilos de dibujo con demasiada afectación (llámese manga o superhéroes o gótico o lo que sea) le quita credibilidad al mensaje que se quiere transmitir con el cómic. Además, se habló sobre el uso de la viñetas para fomentar la creación en un país donde la práctica de la escritura es tan o más escasa que la de la lectura. 

La diversidad del público y la coyuntura histórica entre el cómic-arte y el cómic-literatura (por poner un nombre cualquiera) me hacen pensar que el libro perfecto para continuar nuestras sesiones es Persépolis de Marjane Satrapi, específicamente, la primera parte de la obra. Ya hemos recorrido algunas de las tendencias más populares del mundo así que creo que es hora de echarle una mirada a la novela gráfica más reconocida de la última década y analizar a qué se debe tanto éxito. Nos reuniremos el próximo 30 de junio en la Sala de música de la BLAA a las 4:00 pm (info).

Sé que esta es una obra que ha sido criticada por muchos cultores del cómic en Colombia así que espero que la sesión de junio del club sea polémica y, como siempre, respetuosa.

Nota al margen: uno de los temas más complicados de establecer el Club es saber cuál es la carga de lectura ideal. Creo que muchas personas se enteran de las sesiones con poco tiempo de anticipación así que disminuí el conteo de páginas para que más gente participe del Club habiendo leído (no quiero sonar como profesor regañón pero de verdad que la discusión mejora mucho).

10/5/10

Droga, sueco y rock n' roll

The 120 days of Simon
Simon Gärdenfors
Top Shelf
2010.

Simon Gärdenfors hace parte del proyecto que la editorial norteamericana Top Shelf ha denominado la invasión sueca. En este caso, se trata un registro secuencial de las aventuras del autor mientras recorría Suecia durante el verano de 2007. El viaje en cuestión tenía dos reglas básicas: Gärdenfors no podía quedarse a dormir más de dos días en un mismo lugar y debía ser huésped de los fanáticos de sus cómics y de su música que se inscribían en el experimento por internet. El resultado final es una novela gráfica que mezcla un dibujo en apariencia inocente con un diario de un viaje lleno de escenas no aptas para niños. La honestidad del autor a la hora de reconstruir el pasado lo presenta como un personaje egocéntrico, egoísta, sobre-excitado, poco ético y, al mismo tiempo, carismático y divertido. A diferencia de la mayoría de los creadores autobiográficos, Gärdenfors no le dedica mucho tiempo a referirnos a cada una de sus neurosis y obsesiones. Por el contrario, se presenta como un protagonista más que dispuesto a la aventura. Lo anterior es, definitivamente, el gesto refrescante que convierte su novela en una lectura novedosa e interesante.

El ejercicio autobiográfico suele implicar disponer los acontecimientos de tal manera que la narración tenga sentido en términos argumentales y dramáticos. Con esto quiero decir que el género autobiográfico altera la realidad para convertir los incidentes cotidianos en una realidad ficcionalizada. (Hace un tiempo leí una declaración de James Kochalka que me sorprendió porque decía que a él no le pasaba nada realmente trágico pero que cuando le pase, sabe que las historietas estarán ahí para él.)  En este caso, la alteración de la realidad en nombre de la narrativa es evidente: Gärdenfors se procura una aventura digna de ser contada. 

Por fortuna, el artificio no pasa de ahí pues la forma como el autor se representa a sí mismo es bastante descarnada. Vemos al Simon del cómic refunfuñar contra un condón que un cuadro después desecha, lo acompañamos mientras se besa con una niña de colegio, nos comparte sus pensamientos discriminatorios y somos testigos de conversaciones que empiezan con el consabido "no incluyas esto en tu cómic". De hecho, es interesante señalar que también nos muestran al personaje pensando en lo reprochable de sus acciones y temiendo la reacción de las demás personas-personaje. Uno de sus amigos le dice que no ha hecho nada ilegal, a lo que Simon contesta que le preocupan los juicios éticos. 


Más allá del juicio de los directamente involucrados, los 120 días de Simon son una oportunidad de presenciar el encuentro entre un artista joven y su público que como de costumbre tiene una buenas dosis de sexo, drogas y rock n´roll (o debería decir, hip-hop, pues Gärdenfors es rapero). La narración se concentra en las anécdotas más entrañables (por aquello de entrañas) y en las relaciones personales del autor por fuera del experimento. La mirada del libro se reduce entonces a ese universo particular de personas que mucho tienen que ver con los círculos artístico-musicales de todos los países. Creo que salvo la despreocupación frente al sexo, es novela podría suceder acá o en cualquier país del mundo. 

Al final, me habría gustado saber un poco más de Suecia porque aprendí algo sobre la personalidad de sus artistas pero no puedo decir nada coherente sobre sus ciudades, su idiosincrasia o su historia. Eso no es culpa de Gärdenfors, necesariamente, pero es un punto que me queda pendiente. Vamos a ver si los otros invasores suecos me dan un poco más de contexto.

Consulte el preview en la página de Top Shelf.
Un video de Las Palmas, el grupo de Gärdenfors.