Lo he dicho antes y lo reitero ahora, los blogs también sirven para chicanear: anoche fuimos a ver a los White Stripes a Boston y como era de esperarse fue una experiencia casi mística para recordar toda la vida. Aunque hubo algunos problemas de sonido y la coordinación artista / roadies nos arruinó Icky Thump, Jack White tienen un nexo especial con el rock en su estado más puro y anoche lo confirmó una vez más. Incluso frente a la pasividad endémica del ganado bostoniano y sus gorritas de los Red Sox, la banda logró uno que otro momento memorable en el que el dios del trueno se materializó en sonidos bluseros pintados de rojo encendido. Después de apenas dos canciones, Jack transformó a la audiencia en otro instrumento cuando al levantar el brazo nos indicaba cuando aportar el coro que en sus manos se convirtió en una percusión perfecta. Como una especie de Moises frente a las aguas, White controló la marea de gente que pagó para verlo y nos bautizó en el espíritu de Icky Thump.
Si tuviera que elegir un recuerdo tendría que ser el momento Jack estaba cambiando de guitarra y el plug empezó a hacer un sonido absolutamente musical. Esto lo sorprendió tanto que su reacción fue arrodillarse y darse la bendición. Unos segundos después levantó los hombros y se mandó una versión increíble de esa oración de invocación eléctrica que conocemos como Seven Nation Army.
El concierto tuvo como telonero a Dan Sartain, un compositor y cantante de Alabama con un estilo que no me he podido sacar de la cabeza. ¿Se acuerdan del bar (Titty Twister) en From Dusk Till Dawn? Bueno, pues este señor bien podría reemplazar a la banda que canta Cucarachas Enojadas. La canción que más me gusta de su catálogo es "Walk among Cobras" que tiene un coro simplemente perfecto: "Well I found out what is like to walk amongst the cobras and to really be alone." (Ya sé que se siente caminar entre cobras y estar realmente solo)
Después de varios años de sobrellevar una enfermedad neurológica degenerativa que incluso lo llevó a dejar de dibujar hace un tiempo, el escritor y dibujante argentino Roberto Fontanarrosa falleció hoy jueves 19 de julio a sus 62 años de un ataque cardiaco. El creador de personajes tan memorables y recontra citados como "Boogie, el aceitoso" e "Inodoro Pereyra" deja un hueco inmenso en el corazón de las viñetas y el humor latinoamericano. Antes de la revolución de los cómics maduros o de la fiebre de la novela gráfica, Fontanarrosa ya era un referente a la hora de hablar de trabajos gráficos bien hechos y de obras que hacían reír y pensar. También escribió cuentos cortos y novelas "para cagarse de la risa", amó como pocos a Rosario Central, fue colaborador creativo del grupo Les Luthiers y defendió a las malas palabras.
A mí personalmente me marcó algo que dijo en una Feria del Libro de Bogotá hace unos años cuando se le preguntó sobre el porceso creativo de su escritura. Dijo que él no podía entender a esos escritores que dicen que el personaje les va dictando sus propias historias porque él lo único que veía era a sus creaciones esperando a que se le ocurriera algo. Ese imagen inspiró en gran medida el concepto del Jefe O'Hara y su emancipación creativa mezclada con crisis de mediana edad.
En la entrada que anuncia la noticia en el foro no-oficial de DDD, dice li siguinete: "Habrá que asumir entonces que se fue Roberto Fontanarrosa. Demasiado pronto para quienes lo pudimos disfrutar y a los que, sólo por hoy, el Negro nos trajo una tristeza enorme." Hay gente que dice que la risa es una manera de espantar la muerte pero cuando el de los chistes se muere... la cagada.
pd. No me voy a poner a hacer un recorrido somero por su biografía porque ya estoy mamado de los blogs wikipédicos que mezclan el concepto de información con aplicar el consabido "copy/paste". Se vuelve un ejercicio bastante impersonal que cada vez me disguta más porque este tipo de espacios deberían ser capaces de aportar algo distinto a solo eco. Digo, aunque sea una posición personal, una mirada íntima, algo que no lo convierta a uno en un simple reproductor... digo, repetidor del sonsonete cósmico. Internet nos es tan difícil y el que quiera tener más información puede buscarla en google. Y sí, estoy amargado por la noticia.
Les voy dejar un recomendado como para que luego no digan que los comiqueros son más evidosos que un niño de ocho años que no presta sus muñecos de los SuperAmigos porque se le gastan -los fanáticos de los cómics suelen ser ese niño envidioso pero veinte años después. Entre las toneladas de papel con grapas que traje de Nueva York se colaron dos libros bastante particulares que cuando los vi produjeron en mí un efecto tipo "desde que te vi te quise". Aunque el nombre no los favorece para nada, los tomos uno y dos de Los Libros de la Esperanza (Books of Hope) del finlandés Tommi Musturi son un verdadero hallazgo y una adicción de lujo a mi lista mental de talento comiquero mundial. Al mejor estilo de Chris Ware, Musturi es un autor que a punta de convenciones simbólicas y de diseño obliga al lector a "leer" cuidadosamente todos y cada uno de los elementos gráficos de sus historietas. Cada página de la vida del cincuentañero bigotudo que protagoniza ambos libros es una experiencia diferente y renovadora en términos formales que se rehúsa a comunicarse unívocamente con el lector y prefiere resonar en su universo personal.
En Los Libros de la Esperanza es imposible no sobre-interpretar. Después de una primera lectura absolutamente frustrante, se vuelve irresistible no repasar las viñetas hasta adivinar -o descubrir- ¿qué carajos quiere decir este tipo? Con el tiempo, el re-recorrido empieza a dejar frutos y las escenas medio bucólicas medio oníricas medio depresivas y medio místicas de la vida de un hombre atravesando la crisis de la mediana edad empiezan a tener sentido. A punta de detalles y símbolos, el personaje y su conflicto se salen de la página sin tener que apoyarse en una estructura narrativa clara. De esta forma, la obra admite reflexiones libres e inconexas sin que por ello pierda credibilidad o fuerza expresiva. En este estado natural de confusión, temas como la crisis existencial, la soledad y la relación del hombre con su entorno se vuelven tan palpables como huidizos.
Por lo que he leído y otras cosas que he visto en internet, Musturi cambia de estilo con cada proyecto pero mantiene un nivel de calidad visual bien interesante. A mí casi por definición me encanta la línea y los colores limpios del Book of Hope, pero otros trabajos de él como las páginas de Samuel -otro de sus personajes- y otras ilustraciones un poco más "tradicionales" también tienen lo suyo. En su carrera también se destaca por su labor como editor de la revista alternativa Glömp que incluye artistas secuenciales de Finlandia y Suecia. Además, el hombre también ha participado en proyectos musicales y pictóricos de naturaleza diversa. En la página de BoingBeing pueden encontrar más información.
Anoche salí de una de las obligaciones adquiridas de este verano, me vi la quinta película de Harry Potter y me gustó. Aunque era tarde y estaba rodeado de niños ñoños disfrazados, las 2 horas y pucho de espectáculo cinematográfico de esta madrugada estuvieron a la altura. Este logro no es ninguna lagaña de mico si tenemos en cuenta que, en la historia del cine, no muchas franquicias han logrado un nivel de calidad alto hasta si quinta parte. David Yates, su director, hace su parte del recorrido sin desentonar con sus predecesores y le aporta al universo de Potter en la gran pantalla espacios y situaciones cada vez más "épicas" y emocionantes. La acumulación de poderes y personajes que han sido introducidos en los capítulos anteriores, hacen que los enfrentamientos entre magos se transformen en batallas donde cada bando empieza a sacar los mejores trucos de su repertorio. "Harry Potter y la Orden del Fenix" narra el quinto año en Hogwarts del gafufo y sus amigos en el que deben enfrentar la paranoia del Ministerio de la Magia que se niega a aceptar el regreso de Voldemort y que ve en sus apariciones un plan de Dumbledore para derrocar al ministro Cornelius Fudge. Para hacerle frente a esta supuesta conspiración, Dolores Umbridge -¡Dolores!- es enviada a la academia como la nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras. En vista de que el poder de Voldemort crece más y más, los estudiantes, liderados por Harry -por supuesto-, empiezan a prepararse por su cuenta para la batalla.
Yo no soy un experto en los libros de joven mago pero la sensación general entre los freaks fue bastante positiva a pesar de que la cinta los enfrenta a momentos críticos como el primer beso de Harry. Si bien no es una obra maestra, "La Orden del Fenix" es uno de los estrenos más sólidos del verano muy por encima de las tres trilogías (Piratas, Shrek y Spiderman), de los Cuatro "Fantásticos", Die Hard 4 y de toda la seguidilla de blockbusters. Con ustedes y como de costumbre, el trailer:
No me voy a poner a contar detalles de la película porque detesto escribir teniendo que poner la palabra "spolier" por todas partes pero creo que no sorprendo a nadie si les digo que, como era de esperarse, los estudiantes de magia están cada vez más grandes -léase, adolescentes. Las hormonas son palpables tanto en la pantalla como en el teatro así que el momento del primer beso de Harry aparece como el Vesubio colectivo que explota en la mente de los fanáticos menores de edad. Yo no había caído en cuenta del impacto que tiene esta franquicia en el público joven hasta ayer cuando una extraña sensación de incomodidad ansiosa se apoderó de la audiencia justo en la escena del beso. Estas personas se han identificado plenamente con estos personajes y el hecho de que crezcan no es poca cosa. Creo que no veía un momento romántico cinematográfico tan contundente desde el chupitrupi de Han Solo y Leia en "El imperio Contraataca" o el momento de Mulder y Scully en la película de "X-Files". En ese momento, "La Orden de Fenix" pasa a ser un clásico generacional que resonará en su audiencia y que será refundido hasta la saciedad en los Robot Chicken del Futuro.
Los lunares de la diversión son algunas secuencias que parecen demasiado entrecortadas. El ejercicio de embutir el contenido de la novela en dos horas y 18 minutos no logra mantener un ritmo constante y, por momentos, la película parece ir a las carreras. Además, las coreografías de los enfrentamientos mágicos son bien pobres. Las relaciones espaciales de los choques entre magos son poco claras en algunos pasajes haciendo que la narración se vuelva demasiado efectista. De hecho, creo que me estoy aburriendo de la cámara lenta en las escenas dramáticas y si esto sigue así voy a tener que iniciar una campaña.
Para terminar un comentario general de la serie y su recepción con el que no hay que estar de acuerdo pero que creo válido: Aunque se habla de batallas, guerras y demás, y, la película es patrocinada por la Guardia Nacional, el universo de Harry Potter sobresale porque el paso de niño a hombre no está marcado por los típicos requisitos masculinos del héroe de acción. El nivel de testosterona bélica es mínimo en parte porque tanto niños y niñas son protagonistas directos de los enfrentamientos violentos. Harry no tiene que salvar a ninguna damisela en peligro para convertirse en un macho de pelo en pecho. Cinco años después del momento en que conocimos a joven mago, esta sigue siendo una saludable y muy positiva constante. Este es un buen contraejemplo para quienes sostienen que las películas de acción necesitan un protagonista tipo Willis para que le audiencia le ponga atención. No en vano los fanáticos que nos acompañaron esta madrugada, eran más mujeres que hombres.
"Harry Potter y la Orden del Fenix" se estrena hoy en Venezula y Brasil, mañana 12 de julio en Argentina y el viernes 13 de julio en Colombia y México. Puedes ir con todos tus amigos:
El año pasado terminó con la promesa de una nueva serie de The Spirit, ese personaje clásico de Will Eisner que por décadas ha servido de inspiración para montones de comiqueros y que es un símbolo de las historietas de calidad. Este monstruo atontado que es la DC Comics por estos días lanzó su nueva versión de Denny Colt con un crossover con Batman a cargo del excelentísimo Darwyn Cooke que aunque tenía uno que otro momento sobresaliente me resultó medio aburrida. Yo le eché la culpa a hombre murciélago y a la falta de ideas que ataca a los cómics de superhéroes por estos días. Sin embargo, con el pasar de los números de la serie regular la cosa no mejoró. Cooke es un tipo con mucha creatividad y que hace un uso excelente de los recursos del arte secuencial pero en este proyecto por más de que convenza, no emociona. En parte, este problema se debe a que The Spirit no es un personaje común y corriente que salvo en el caso de los homenajes, no se acopla fácilmente a la ausencia de su creador original. Por más bandas azules de rock y latas de fríjoles marca Spirit, la pólvora me seguía pareciendo mojada.
Todo esto cambió, o mejor, empezó a cambiar de a poco con la edición número 7, el Especial de Verano de la serie, fechado en agosto de 2007 en el que aparecen tres historias distintas de Colt y las mujeres que parecen ofrecer una luz al final del túnel. En la lista de talento sobresalen Jordi Bernet (que sin duda es quien sale mejor librado del asunto), Kyle Baker, Chris Sprouse y el color de Dave Stewart. Los guiones siguen siendo un poco sosos pero ojalá que esta edición especial marque una nueva etapa en la serie con un Darwyn Cooke mejor acomodado y más invitados de lujo porque cada vez hay menos mainstream que valga la pena.
The Spirit está nominado a un premio Harvey a mejor serie nueva.
Como su nombre lo indica, hace un par de noches me vi SiCKO, el nuevo documental de Michael Moore (Bowling for Columbine, The Awful Truth y Farenheit 911) en el que critica el sistema de salud norteamericano que dicho sea de paso es el modelo a seguir en sub-estados, que digo en países, como Colombia -no ese comienzo está muy rabón, quitemos lo de sub-estado-. Aunque la figura del director estaba un poco desgastada en mi ranking personal, la película me llamó la atención porque, además de que el tema es determinante, la cara de terror que hicieron mis amigos gringos cuando les pregunté como les pareció fue sorprendente. En el país de los finales felices y del nacionalismo ambidiestro a ultranza, es muy extraño encontrarse un título con distribución nacional que critique tan tenaz y abiertamente el american way of life. Así usted no sea un fanático de los documentales o no sea muy amigo de Michael Moore o sea uribista o haya llegado a esta página buscando fotos de modelos latinas desnudas, tiene que verse SiCKO porque si no lo hace se perderá del tema de conversación del momento. Drake Cómics recomienda esta película y piensa que el uso del photoshop en los afiches promocionales es tan paila como cuando Panini retocó la laminita de Tevez en el albúm del pasado mundial.
Antes de seguir con las flores y los halagos, tengo que aclarar que por principio los documentales son tan potencialmente tramposos como cualquier argumental. Se trata de un género en el que es necesario generalizar y editar muchas de las aristas del tema que del que se habla. Sin embargo, tampoco el es espacio para buscar análisis complejos ni visiones absolutas. En otras palabras, es un medio problemático pero convengamos que no puede ser acuso de ser algo que no es. Más allá de uno que otro recurso discutible desde la ética, Moore pone el dedo en la llaga y aporta una mirada reveladora sobre la vida del ciudadano promedio en Estados Unidos y, en general, de los habitantes del mundo regidos por la lógica del neo-liberalismo - no, esa palabra está muy grande para este blog, digamos mejor, la lógica de la estadística canibal, de los Dr. Frankenstein de Smith, de los niños exploradores neo-burócratas de lengua bífida que se creen dueños del mundo. Ahora y mientras me tomo algo, pasemos al trailer (en inglés):
Pude disfrutar de SiCKO en la comodidad de mi casa gracias a los servicios de TV Links en su apartado de documentales . Este es el link de google video que lastimosamente no tienen subtítulos en español. Vale mucho la pena verla y ojalá no retiren el archivo muy pronto.
Pizzeria Kamikaze (Amazon). Etgar Keret / Asaf Hanuka. Alternative Comics.
La carnada que me atrajo en primera instancia al trabajo de los Hanuka y de Etgar Keret estaba hecha de portadas increíbles, que cubrían los números de la incomprensible y excelente Bipolar, y de nombres perfectos, entre ellos y de manera muy sobresaliente, Pizzeria Kamikaze. Con solo repetir mentalmente estas dos palabras, uno empieza a transportarse a un mundo de asociaciones libres confusas que pueden servir para generar expectativa en torno a una nueva banda alternativa, a un proyecto artístico de intervención especial, a una novela gráfica frita (como en nuestro caso) o, incluso, a un restaurante de pizzas. Cuando me encontré la edición en inglés de este cómic basado en un cuento de Keret incluido en su libro de 2004 Bus Driver Who Wanted To Be God (El conductor que quería ser Dios), la emoción fue importante.
Después de varios días de rodeos, agarré el cómic y me pasé la mañana sumergido en la historia de Mordy, un joven israelí que, después de su suicidio, se ve atrapado en un mundo igual al que estaba dejando atrás. Su nueva vida después de la muerte es tan paila que termina horneando pizzas en un local en medio de una ciudad tan potencialmente tediosa como cualquiera. La cosa se pone buena cuando Mordy se entera de que su novia también se ha suicidado y decide ir a buscarla en compañía de su amigo Uzi y, eventualmente, de Leehee, una mujer convencida de que su presencia en dicho plano es un error. Al final y por fortuna, no hay explosiones, ni villanos, ni redenciones morales ni un carajo, solo una sensación permanente de que soledad, monotonía y un poquito de nostalgia. Drake Cómics recomienda a boca llena Pizzeria Kamikaze y creo que bien podría ganarse el Eisner a Mejor Edición Gringa de Material Internacional.
A diferencia de la mayoría de novelas gráficas serializadas incialmente en revistas, la edición completa de Pizzeria Kamikaze ofrece una experiencia de lectura bastante particular. El formato es diferente haciendo que la distribución de las páginas y por consiguiente el ritmo de la narración sean bien distintos. Además, el uso que Asaf Hanuka hace de las tintas negra y plateada soluciona perfectamente el efecto gráfico de un mundo metafísico igual al terrenal -pero diferente. En cuanto al dibujo, no hay queja alguna. De hecho, creo que hay un uso muy medido de los recursos visuales que no choca con el desarrollo de la narración, es decir, que no le roba el protagonismo.
En este mundo paralelo de almas suicidas cuya pena es seguir viviendo igual a como lo hacían en este plano, no podíamos quedarnos sin alguna referencia mediática. El elegido en este caso es nada más y nada menos que Kurt Cobain y su presencia determina el tono de la historia. Si bien se trata de una narración de jóvenes suicidas en un "road trip" buscando el amor, cuando aparece Kurt, en su papel de ídolo juvenil incomprendido, el protagonista no duda en calificarlo como un imbécil. Por su parte, ya en la carretera, cuando Mordy y Uzi paran en el sector árabe a tomarse unos tragos entre hombres bomba a quienes todavía les deben sus vígenes, el conflicto que los enemistaba queda en el decimoquinto plano. Aunque la lógica de la figura del purgatorio suicida funciona a punta de exploraciones de distintos temas, la constante de dichas inversiones es que, al igual que acá, no hay una visión de totalidad y nada tiene sentido. De la misma forma, cuando los personajes llegan al bosque y se encuentran con comunidades de iluminados, entre los que se destaca el elegido, un mancancán rubio que se hace llamar J, la cosa no deja de ser transicional y seguimos atrapados en perspectivas pequeñas. Y así por los siglos de los siglos. Amén.
El año pasado también se realizó un película, dirigida por Goran Dukic, a partir de la historia de Keret titulada Wristcutters (Corta Muñecas) que por lo que he podido averiguar se la jugó por el lado comedia rarita. Por esa no me hago responsable hasta que la vea aunque puede ser chévere. El papel protagónico es interpretado por Patrick Fugit, el peladito de Almost Famous y Will Arnett (Arrested Development, Let´s go to prison) es el mesías. El de arriba es el trailer.